Washington. Las economías emergentes deberían encontrar otros modos de protegerse contra las crisis globales que no sea acumular deuda del Gobierno estadounidense, afirmó el sábado un prominente economista.

La deuda del Tesoro estadounidense y la deuda de otras naciones avanzadas podrá ser líquida, pero está lejos de ser segura, dijo el profesor de la universidad de Cornell Eswar Prasad, en un texto presentado a un grupo de jefes de bancos centrales reunidos en Jackson Hole, Wyoming.

Los países emergentes que buscan la protección frente a los golpes globales acumulando individualmente deuda estadounidense harían mejor en asociarse para crear un fondo al que pudieran recurrir en una crisis, argumentó. Hacerlo les daría un respaldo si lo necesitaran, sin afectar a sus carteras de inversión nacional con deuda que podría tornarse pesada.

Los pronunciados niveles de endeudamiento público y las débiles perspectivas de crecimiento en Estados Unidos implican que con el tiempo el dólar seguirá declinando contra las monedas de mercados emergentes de crecimiento acelerado, minando el valor de las inversiones en el exterior de las naciones emergentes, dijo.

Y los riesgos no son sólo para el largo plazo.

Lo cerca que estuvo Estados Unidos de llegar a una moratoria de su deuda este mes, mientras los legisladores se negaban a elevar el límite de endeudamiento del país hasta que se alcanzara un acuerdo para la reducción del déficit, dejaron claros los potenciales problemas de mantener la deuda estadounidense.

"Como quedó demostrado por los recientes eventos en la zona euro, los inversores en bonos -tanto nacionales como extranjeros- pueden volverse rápidamente contra un país vulnerable con altos niveles de deuda, dejando al país con poco margen en endurecimiento fiscal y precipitando una crisis", escribió Prasad.

"La (deuda) estadounidense es grande, especial y central para las finanzas globales, pero la tolerancia de los inversores en bonos podría tener sus límites", aseveró.

El dólar ha sido considerado como la principal moneda de reserva del mundo, y desde la crisis financiera las economías emergentes han aumentado sus reservas con la compra de deuda del Tesoro y la deuda de otras economías avanzadas, según Prasad.

Cualquier cambio podría dañar la capacidad de Estados Unidos de endeudarse a tasas bajas pese a elevar sus niveles de deuda.

Eso cambiaría las cosas en un mundo donde tradicionalmente eran las naciones desarrolladas las que presionaban a las economías en desarrollo para que controlaran sus finanzas, explicó.