Buenos Aires. El plan económico del gobierno argentino "ha colapsado" a menos de dos meses de su puesta en marcha, consideraron este miércoles expertos privados, que advirtieron una marcada pérdida de reservas del Banco Central (BCRA), la autoridad monetaria del país.

"El dólar blue (no oficial), alcanzó los 11,90 pesos, y la señal que está enviando el mercado paralelo (billetes verdaderos) es que el plan económico del jefe de Gabinete, Jorge Capitanich y el ministro de Economía, Axel Kicillof, colapsa", dijo Agustín Etchebarne, economista y director general de la fundación Libertad y Progreso, de derecha.

Según Etchebarne, "la aceleración del ritmo de devaluación que se dio en el último tiempo incentivó a los exportadores a demorar sus ventas, a los importadores a acelerar sus compras y a todos los demás a comprar dólares".

"El resultado fue una aceleración de la pérdida de reservas del BCRA y de confianza de todos los sectores", planteó, al tiempo que agregó que "el miedo a la aceleración inflacionaria llevó al gobierno a querer subir más los impuestos, pero eso tampoco funcionó. Entonces aceleraron más las devaluaciones y así llegamos hasta aquí".

Aldo Abram, director ejecutivo de Libertad y Progreso, cree que "después de alguna mejora en las expectativas debido a que el resultado electoral (octubre último) diluyó la posibilidad de una re-reelección (de la presidenta Cristina Fernández) y trajo el cambio de gabinete, el accionar del gobierno ha llevado a que aumente la incertidumbre".

"Cuando la percepción de riesgo se incrementa, la gente trata de desprenderse de los activos domésticos, entre ellos el peso, y busca refugio en los extranjeros, por ejemplo, el dólar billete", observó.

Según datos actualizados al martes, el BCRA contabilizó US$29.523 millones, para una pérdida en el día de US$200 millones destinados a pagar vencimientos de la deuda pública y otras intervenciones cambiarias con las que apuntó a contener el aumento en el valor del dólar.

De martes a martes, el BCRA perdió US$496 millones.

Para Abram, la opción de los argentios por el dólar supone "un termómetro importante en términos económicos, ya que cuando alguien tiene temor sobre el futuro no consume ni invierte. Por lo tanto, nos anticipa un impacto negativo sobre la demanda interna y, por ende, sobre el nivel de actividad".

Para ambos directores de Libertad y Progreso será "crucial recuperar la confianza de los actores económicos".

Según Abram, "el temor sobre el futuro de Argentina hace que sea posible que el dólar paralelo siga subiendo aún más, ya que reduce la demanda de pesos y, por ende, su valor. Esperemos que el gobierno entienda lo que está pasando y dé señales que permitan recuperar la confianza".

Etchebarne destacó: "En el último trimestre del año el déficit fiscal del gobierno rondó el 7% del PBI (Producto Bruto Interno), en parte fue financiado por la ANSES (Administración Nacional de Seguridad Social), pero la mayor parte fue financiada con emisión de pesos del BCRA.

"De modo que la oferta de pesos creció a un ritmo cercano al 25% anual, mientras que la cantidad de bienes y servicios crece poco o nada", agregó.

Según Etchebarne, "de este modo hay demasiados pesos para una demanda que estacionalmente subió en diciembre por las fiestas, el aguinaldo y las vacaciones, pero que vuelve a caer con el retorno de los veraneantes y se agravará durante febrero y marzo".

"Para colmo, la pérdida de reservas profundiza la desconfianza de los consumidores y de los empresarios, y eso también reduce la demanda de pesos. La consecuencia lógica es que el peso se desploma", completó.