El ingeniero Axel Benítez afirma que Argentina se mantiene fiel a su estilo de “prometer es mejor que hacer”, en referencia al acta de compromiso firmada por los directores en enero pasado.

Los técnicos del sector temen además que los millonarios fondos asignados al Plan Estratégico de Acción Social sean “una trampa” para acallar los reclamos en la entidad.

Por medio de un acta de compromiso firmada el 6 de enero de este año, los directores de la Entidad Binacional Yacyretá (EBY) declararon como “prioridad” la resolución de la deuda para hacer viable el emprendimiento. Sin embargo, hasta el momento no se dieron a conocer el contenido del citado acuerdo ni la fórmula que aplicarán para el desendeudamiento.

Al respecto, Axel Benítez puso en duda la intención de los argentinos, teniendo en cuenta que no es la primera vez que asumen el compromiso de desendeudar la entidad. Además, con relación a lo manifestado por el director paraguayo, Juan Alberto Schmalko, de que están poniendo a disposición de los negociadores de las Altas Partes todas las documentaciones requeridas, el ingeniero Benítez señaló que “a menos de un mes, no se puede andar requiriendo documentos a la EBY para informarse y ponerse a negociar ante los mismos actores de la otra margen que manejan el tema energético de su país desde hace más de una década”. Agregó que Argentina sigue fiel a su estilo de “prometer es mejor que hacer” y sigue pateando la pelota hacia adelante, mientras la crisis energética ya impacta 6% en su PIB.

También dijo que entre los puntos a ser puestos en la mesa de negociación con Argentina hay cuestiones que en su momento ya fueron acordadas, pero que no se cumplieron por la falta de voluntad de las autoridades. “Se vuelven a plantear cosas ya acordadas, por ejemplo la cogestión o alternancia, y nos olvidamos que hace dos años el mismo (ministro) De Vido ofreció comprar toda la energía paraguaya excedente de la Central Hidroeléctrica de Acaray”, apuntó.

Por su parte, José Luis Enciso consideró que lo primero es la reestructuración de la deuda y la aplicación irrestricta del Anexo C, luego, la alternancia en la Dirección Ejecutiva y la culminación de este proceso con más de 40 años de retraso. “Ojalá se entienda esto por el embalse compensador, la construcción de 30 turbinas en la central y la cota 82 msnm, que es la única cota prevista en el proyecto original y el Tratado de Yacyretá”, afirmó el profesional.

En tanto, Germán Escauriza consideró como una “trampa mortal” el Plan Estratégico de Acción Social lanzado por el Gobierno y que será financiado con el presupuesto de la binacional. “Este tipo de despilfarros endeudan ilegalmente a Yacyretá. La ayuda social es una trampa mortal para el Presidente (Cartes), ya que el Anexo C integra el derecho positivo paraguayo, es ley y él está obligado a su cumplimiento”, recalcó.

Califican de “inexperto” a Duarte Frutos

El ex presidente Juan Carlos Wasmosy cuestionó duramente la actuación del actual embajador paraguayo en Argentina, Nicanor Duarte Frutos, pues “no tiene la carrocería” para negociar sobre Yacyretá. En su opinión, el exmandatario le falta el respeto al canciller Loizaga, hecho que debilita la institucionalidad. “Todo acto de gobierno es un acto político, pero no se debe divorciar de lo jurídico, sin descuidar tampoco las consecuencias económicas y financieras. Esto lo tienen que arreglar Horacio Cartes con Cristina Kirchner y no mandar un embajador inexperto a meterse en la negociación, las dos cabezas tienen que resolver este problema”, declaró Wasmosy a radio Ñandutí. Añadió que para negociar “hay que tener la razón, saber demostrarla y tener la carrocería”.