La disminución del precio de las materias primas y la desaceleración del crecimiento en China empujan a América Latina hacia un periodo de menor crecimiento, anticiparon destacados economistas en Davos.

El Foro Económico Mundial de Davos dedicó una sesión al análisis del "Contexto Latinoamericano", en el que participaron el ministro de Finanzas de México, Ildelfonso Guajardo, el vicepresidente del Banco Hipotecario de Argentina, Mario Blejer, el director ejecutivo de Itaú Unibanco de Brasil, Roberto Egydio, y el ministro brasileño de Asuntos Estratégicos, Marcelo Neri.

Los oradores coincidieron en que el decenio de fuerte crecimiento económico en la región ha terminado y lamentaron que la mayoría de países no haya aprovechado ese periodo para reducir su dependencia de las materias primas y reforzar sus instituciones.

Egydio citó a Brasil, Argentina y, en menor medida, a Chile como los países cuyo crecimiento se resentirá más debido al debilitamiento del sector exportador, que el año pasado experimentó un anémico crecimiento regional del 0,8%, frente a un ya lejano 23% tres años antes.

Este ha sido el efecto indirecto de la reducción del ritmo de crecimiento en China y de la incapacidad de la economía europea de recuperarse, lo que a su vez ha impedido a los países latinoamericanos mantener su nivel de importaciones.

El ministro mexicano reconoció que su país se benefició de los altos precios del petróleo, particularmente entre 2008 y 2012, una oportunidad "que realmente desperdiciamos" en términos de no haber revertido su dependencia de ese producto.

Sin embargo, México constituye una excepción en el contexto del declive económico latinoamericano, pues sus exportaciones industriales se han convertido en el sosten de la economía.

Las ventas al exterior del manufacturas vienen creciendo un 9%, mientras que las de la industria automotriz lo han hecho un 18%.

La buenas previsiones de la economía estadounidense -de lejos el principal socio comercial de México- explican también que el sector exportador mexicano pueda mantener una tendencia positiva.

Para Guajardo, esto es una nueva lección para que América Latina comprenda "la importancia del libre comercio en la región y la necesidad de integrarnos mejor, con cadenas de valor agregado dentro de ella".

En esto, reconoció, México todavía tiene un largo camino por delante, pues sólo se produce en el país del 30% al 35% del valor agregado.

"La fiesta se ha terminado", declaró por su parte el argentino Blejer y lamentó igualmente que la dependencia en materias primas se mantenga tan alta.

El 60 por ciento de las exportaciones de Brasil, uno de los países más industrializados de la región, siguen siendo de materias primas, mientras que para Colombia, Perú y Chile representan dos terceras parte del total.

"Lo que esto indica es que las inversiones deben ir hacia la diversificación con una lógica de aprovechar las ventajas comparativas", opinó el banquero.

El ministro Neri sostuvo que no sólo el crecimiento está prácticamente estancado desde 2010 en su país, sino también la capacidad de reducir los niveles de desigualdad social.

En el decenio anterior, la desigualdad social se redujo de manera muy significativa, y millones de brasileños salieron de la pobreza y la clase media creció.

"Creo que debemos tratar de volver a ese término medio y avanzar en las dos vías -de crecimiento económico y disminución de la desigualdad- al mismo tiempo", concluyó.