La Paz. Las exportaciones bolivianas a Japón crecieron en nueve años de US$6 millones en 2002 a US$540 millones en 2011, informó el privado Instituto Boliviano de Comercio Exterior (IBCE).

Agregó que las importaciones también crecieron en el mismo periodo, al pasar de US$101 millones en 2002 a US$588 millones la gestión pasada.

El saldo comercial durante la gestión pasada fue deficitario en US$48 millones, según el IBCE.

No obstante, a agosto de 2012, el intercambio comercial con Japón reportó un superávit comercial para el país de US$94 millones.

Un superávit comercial implica que la cantidad de bienes y servicios que un país exporta es mayor a la cantidad de bienes que importa.

Japón concede preferencias arancelarias de manera unilateral a más de 160 países en desarrollo y menos desarrollados en su Sistema Generalizado de Preferencias (SGP), el cual es revisado cada 10 años y está vigente hasta el 31 de marzo de 2021.

Beneficia a casi 3.500 productos agrícolas, pesqueros e industriales de un grupo de países entre los cuales se encuentra Bolivia.

En 2011, Bolivia exportó a Japón un total de 111 productos, siendo los principales mineral de zinc (US$304 millones), y minerales de plata (US%169 millones), concentrando estos dos el 88% de las ventas al país asiático.

Japón también es el principal destino de las ventas externas de la semilla de sésamo (ajonjolí).

Bolivia importó desde Japón 1.459 productos en el 2011.

Destacaron las importaciones de vehículos automóviles con cilindrada entre 1.500 y 3.00 (US$175 millones), camperos 4x4 (US$166 millones) y vehículos para transporte de mercancías (US$69 millones).