Las exportaciones chinas cayeron más que lo esperado en junio luego de que la demanda mundial se mantuvo débil y de que la decisión británica de abandonar la Unión Europea oscureció las perspectivas en uno de los mayores mercados de Pekín.

Las importaciones también se redujeron más que lo previsto, lo que sugiere que el impacto de las medidas para estimular el crecimiento en la segunda economía más grande del mundo podría estar disipándose, después de unas lecturas optimistas de importación en mayo.

Las exportaciones retrocedieron un 4,8% en junio respecto al mismo mes del año anterior, dijo el miércoles la Administración General de Aduanas, y agregó que la economía china enfrenta una creciente presión a la baja.

Las importaciones bajaron un 8,4% respecto al mismo mes del año previo.

Eso dio lugar a un superávit comercial de US$48.110 millones en junio, frente a las previsiones de US$46.640 millones y el nivel de mayo de US$49.980 millones.

Los economistas encuestados por Reuters habían previsto que las exportaciones cederían un 4,1%, igualando el declive de mayo, y que las importaciones bajarían un 5%, tras la caída de un 0,4% en mayo.