Washington. La Reserva Federal de EE.UU. (Fed, banco central) decidió este miércoles mantener los tipos de interés cercanos a cero y seguir con su agresivo programa de estímulo monetario, que reducirá o aumentará dependiendo de la marcha del desempleo y la inflación.

Al cierre de su reunión de dos días, los miembros del Comité de Mercado Abierto de la Fed acordaron, como se esperaba, seguir con el programa de compra de bonos por valor US$85.000 millones mensuales para seguir bajando el precio del dinero.

El emisor que preside Ben Bernanke anunció por primera vez en su comunicado de conclusión que podría subir o rebajar el ritmo de compra de bonos "en función de si cambian las perspectivas del mercado laboral o de inflación".

"El comité espera que, con la adecuada política expansiva, el crecimiento económico seguirá a un ritmo moderado y la tasa de desempleo se irá reduciendo gradualmente", aseguró la Reserva Federal.

El programa seguirá dividido por el momento en un máximo de US$40.000 millones para valores respaldados por hipotecas y US$45.000 millones para compra de deuda a largo plazo para ampliar el vencimiento de la misma, tal como se definió a finales de 2012.

El Comité de Mercado Abierto, que ha mantenido los tipos en la horquilla del 0 y 0,25% desde diciembre de 2008, dejó abierta este miércoles la puerta no solo a moderar el programa de estímulo, sino también a aumentarlo si es necesario para corregir los desequilibrios económicos.

Bernanke se comprometió a seguir con una política monetaria expansiva siempre que el desempleo se mantenga por encima del 6,5% y las previsiones de inflación no suban del 2,5%.

El banco central estadounidense indicó este miércoles que la inflación está "algo por debajo" del objetivo del 2% y que el mercado laboral ha "mostrado alguna mejoría", aunque calificó la tasa de desempleo del 7,6% de marzo de "elevada".

Bernanke sigue manteniendo el mandato de la Fed de reducir el desempleo, con 11,7 millones de estadounidenses que siguen sin encontrar trabajo pese a que el país ha encadenado cuatro años de recuperación.

En la reunión de estos dos días, solo uno de los 12 miembros del comité, la presidenta de la Reserva Federal de Kansas City, Esther George, se opuso a continuar con la política monetaria expansiva por implicar "riesgos de futuros desequilibrios económicos y financieros".

En Estados Unidos el mercado inmobiliario se está recuperando de nuevo, con zonas donde los precios han comenzado a escalar, mientras que los intereses hipotecarios están a niveles mínimos récord.

Asimismo, el mercado de valores en Wall Street está a los niveles previos a la crisis financiera desatada en septiembre de 2008 por la quiebra del banco Lehman Brothers.

Wall Street amplió este miércoles su tendencia bajista en la recta final de la jornada y el Dow Jones, su principal indicador, cerró con una descenso del 0,94%.

Pese a los detalles positivos en Estados Unidos, las ventas minoristas, la producción industrial y el gasto de los hogares sigue siendo débil y alimenta la cautela de la autoridades monetarias para no levantar demasiadas expectativas.

Además, la recuperación económica estadounidense sigue pendiente de que el Congreso y el presidente Barack Obama acuerden finalmente un plan fiscal y presupuestario a largo plazo para el país.

En marzo, se ejecutaron los recortes automáticos al presupuesto por valor de US$85.000 millones este año y US$1,2 billones para la próxima década, algo que si no se reemplaza por otro acuerdo podría afectar seriamente a varios sectores económicos.

La Casa Blanca quiere que ese acuerdo para reemplazar los recortes por otros más "sensatos" venga acompañado de un aumento de impuestos que ayude a corregir el crecimiento de la deuda de la primera economía mundial.