Nueva York. La debilidad del sector inmobiliario sigue siendo un obstáculo para la recuperación económica estadounidense y la Reserva Federal podría tomar más medidas para bajar las tasas hipotecarias y apoyar al sector, dijo este lunes un alto funcionario del banco central.

William Dudley, presidente de la Reserva Federal de Nueva York, también advirtió de los riesgos de los efectos de "contagio" de la crisis de deuda europea.

Las declaraciones de Dudley representan la segunda vez en una semana que una autoridad de la Fed destaca la posibilidad de que el banco central estadounidense pueda apoyar más al mercado hipotecario.

La vivienda han sido un persistente viento en contra para la recuperación económica estadounidense. La sobreoferta de casas en remate y las estrictas condiciones crediticias han mantenido al sector cerca del estancamiento.

"Romper este círculo vicioso es uno de los problemas más difíciles que enfrentan los responsables de las políticas", dijo Dudley en un discurso en la Escuela de Negocios Gabelli de la Fordham University en Nueva York.

"Claramente, hemos indicado nuestro interés en apoyar al mercado inmobiliario para evitar que los diferenciales de tasas hipotecarias, además de los diferenciales entre las tasas hipotecarias y los rendimientos del Tesoro, sean demasiado elevados", advirtió Dudley.

"Dependiendo de cómo evolucione el mundo, podríamos movernos para hacer más en esa dirección", sostuvo.

Dudley, quien como líder de la Fed de Nueva York posee un voto permanente en el comité de política monetaria de la Reserva Federal, dijo que el banco central estadounidense seguirá haciendo todo lo que esté en su poder para ayudar a la recuperación económica.

Las declaraciones de Dudley surgen después de que el gobernador de la Fed Daniel Tarullo dijera la semana pasada que había un "amplio margen" para que las autoridades tomen más medidas para apuntalar al crecimiento económico y que a futuro podrían haber más compras de activos vinculados a hipotecas.

Ante la peor recesión en décadas, a fines del 2008 la Fed recortó sus tasas a cerca de cero y desde entonces ha comprado US$2,3 billones en bonos para incentivar la recuperación.

Los funcionarios del banco central estadounidense suelen citar el mercado inmobiliario como el más afectado por la recesión en décadas.

Pero la compra de activos hipotecarios fue una parte controvertida de la primera ronda de alivio cuantitativo en el 2009 y algunos funcionarios la criticaron por impulsar solo a un sector específico de la economía.

En el barrio neoyorquino del Bronx, Dudley calificó al mercado inmobiliario como un "grave impedimento" para una recuperación más fuerte, que este año ha registrado un crecimiento "bastante decepcionante" del Producto interno Bruto (PIB).

Todavía el repunte sigue siendo débil y se ve amenazado por la crisis de deuda de Europa, generando dudas sobre la estrategia del banco central y su eficacia, pero también elevando las expectativas de más compras de bonos.

"La Fed está -y seguirá- haciendo todo lo que esté en su poder para promover el empleo y la estabilidad de precios", dijo Dudley.

"Sin un crecimiento robusto, la economía es más vulnerable a remezones negativos, que desafortunadamente parecen seguir llegando", indicó el influyente miembro del banco central estadounidense. "Es como andar en bicicleta: a baja velocidad, la bicicleta se bambolea y crece el riesgo de caerse", sostuvo.

Otro presidente regional de la Fed, Richard Fisher de la Fed de Dallas, dijo que será renuente a apoyar más ayudas para el sector inmobiliario.

"Hay otras iniciativas que las autoridades fiscales, entre otras, pueden tomar que posiblemente apuntalarían al sector inmobiliario, pero creo que será un proceso a muy largo plazo", comentó Fisher en Toronto. "Creo que tenemos que ser cuidadosos de no caer en iniciativas fiscales en el banco central", añadió.