Cape Girardeau. La Reserva Federal de Estados Unidos podría revertir su política monetaria ultra-expansiva en el segundo semestre del 2011 si la recuperación económica marcha bien, dijo este martes el presidente de la Fed de St. Louis, James Bullard

Bullard sostuvo que es probable que la Fed no revierta su política de inmediato, pero que la mantendría en pausa "por un par de encuentros" después de que concluya su programa de compra de bonos en junio.

Estar en pausa significaría que la Fed mantendría sus tasas de interés en cerca de cero, reinvertiría los papeles de deuda para conservar su portafolio en un tamaño estable y continuaría prometiendo bajas tasas por un largo tiempo, dijo.

"En este tipo de ambiente, todas aquellas cosas solo se mantendrían donde están, al menos por un par de reuniones hasta que tengamos más información", agregó ante una audiencia del Rotary Club.

Bullard dijo también que es improbable que la Fed revierta de forma inmediata su política monetaria ultraflexible cuando concluya en junio su programa de compra de bonos.

"Una pausa le otorga al comité más tiempo para evaluar las condiciones económicas", dijo.

Bullard, quien no tiene derecho a voto en el comité la Fed que fija la política monetaria del país, es considerado centrista con respecto a otros miembros de la Fed en relación a la urgencia a la hora de endurecer las condiciones para mantener la inflación bajo control.

Bullard también reiteró su llamado a los encargados de formular las políticas para que éstos pongan menos énfasis en las formas de medir la inflación que no incluyan los costos de los alimentos y de la energía.

Mientras que los responsables de la política monetaria tradicionalmente se centran en la inflación subyacente como un indicador más eficiente para medir los precios a futuro, esta metodología hace que la Fed se arriesgue a parecer alejada de la realidad al pasar por alto la carga que suponen los aumentos repentinos de los precios de la energía y de los alimentos para los estadounidenses comunes.