Boston. Las bajas tasas de inflación en el mundo y las pequeñas presiones derivadas de los sueldos y los precios en Estados Unidos deberían obligar a la Reserva Federal a actuar lentamente a medida que retira su política monetaria expansiva, dijo el sábado un funcionario de alto rango de la Fed.

El presidente del Banco de la Reserva Federal de Boston, Eric Rosengren, reiteró su llamado a que el Banco Central de Estados Unidos se tome su tiempo para establecer una política más normal después de años de estímulo para impulsar la economía.

"Creo que la inflación subyacente baja y las cifras de crecimiento de los sueldos brindan una amplia justificación para la paciencia", dijo Rosengren en la conferencia anual de la American Economics Association.

"Un enfoque paciente de política es prudente hasta que podamos esperar de manera más segura que la inflación regresará a la meta del 2% de la Fed durante los próximos años", agregó.

Los comentarios de Rosengren se dan mientras la presidenta de la Fed, Janet Yellen, establece las bases para la primera alza de interés del banco central en casi una década.

La Fed cambió su guía sobre la tasa de interés el mes pasado en su reunión de política, agregando un texto en su comunicado sobre que el banco central se aproxima a un aumento de tasas.

Si bien muchos esperan que la Fed comience a subir los tipos en algún momento a mediados de este año, funcionarios como Rosengren han promovido un proceso lento y estable.

Ese enfoque se opone al de otros funcionarios de la Fed que sostienen que el banco central ha esperado demasiado tiempo con las tasas cerca de cero, nivel en el que han permanecido desde diciembre del 2008.

Rosengren dijo en sus comentarios que la última vez que el Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC, por sus siglas en inglés) subió sus tasas después de una recesión fue en junio del 2004, cuando la tasa de desempleo era de un 5,6%, por debajo del actual 5,8% y la inflación era de un 2,8% -muy por sobre su actual nivel de un 1,2%.

"Algunos temen que la paciencia signifique postergar la primera alza de tasas hasta mucho después de la llegada de condiciones económicas que históricamente han resultado en un ajuste", dijo Rosengren.

"Pero yo apuntaría a que aún tenemos camino por recorrer antes de llegar a esas condiciones, así que no hemos sido muy pacientes aún", agregó.