Santiago. El programa de intervención cambiaria aplicado por el Banco Central para contener el avance del peso ha cumplido sus efectos, y el gobierno no contempla implantar un control de capitales, dijo este jueves el ministro de Hacienda, Felipe Larraín.

El Banco Central inició en enero compras de divisas a través de subastas diarias, de US$50 millones, para ampliar sus reservas y frenar el fuerte avance de la moneda local, fortalecida por un alza en los precios internacionales del cobre, su mayor producto de exportación.

"Casi todos los análisis indican que la diferencia está entre $20 y $30 (pesos chilenos) respecto de un escenario sin intervención, por lo tanto, la intervención ha tenido un efecto", dijo Larraín a periodistas.

Sin embargo, expertos destacan que el efecto de la intervención se ha diluido en las últimas sesiones, mientras la divisa se acerca a niveles que tenía antes del inicio del plan.

Hasta el momento, las autoridades no han mostrado indicios de qué otras medidas se podrían tomar para controlar el peso, aunque han descartado una regulación de flujos de capital como han aplicado otras economías emergentes, como Brasil.

"No estamos contemplando controles de capitales (...) el análisis hay que hacerlo no respecto del tipo de cambio de partida sino respecto de qué habría ocurrido si no hubiera habido intervención cambiaria", explicó el funcionario.

Por otra parte, Larraín dijo que el gobierno y el instituto emisor están haciendo todos sus esfuerzos para aliviar la presión inflacionaria, que se ha convertido en la mayor preocupación en muchas economías emergentes.

"Hay que tener claro que parte de estas presiones inflacionarias vienen de precios internacionales", apuntó, en referencia a la evolución que han tenido los valores de alimentos y combustibles a nivel global.