Asunción. Las principales autoridades de la cartera fiscal salieron ayer al paso de las críticas sobre el acelerado proceso de endeudamiento que registra el país, los riesgos de que no sea sostenible en el futuro si no se le pone freno y no se hace una reforma que permita volver a un equilibrio fiscal, como lo advierten analistas económicos, exministros de Hacienda y parlamentarios.

En una conferencia de prensa realizada en la cartera fiscal para dar a conocer el informe de situación financiera a setiembre, la viceministra de Economía, Lea Giménez, y el director de Política Macrofiscal, Humberto Colmán, insistieron en la sostenibilidad de la deuda teniendo como referencia el último informe del FMI.

Colmán dijo que de acuerdo con el FMI, la deuda pública al año 2021 va a ser de 21% del producto interno bruto (PIB). Además, indicó que el Fondo incluso estima que si se mantiene la tendencia de control del gasto y mayor ingresos se llegará a un superávit fiscal en los próximos años.

En ese contexto, dijo que los referentes del ámbito político dicen que la deuda pública llegará al 40% del PIB, “la verdad no se de dónde quitan” y disparó señalando que muchas de las opiniones “no tienen suficientes fundamentos técnicos”.

Expresó que se debe ser “un poco más riguroso y preciso en las declaraciones que tienen que ver con estos temas que son bastantes delicados”.

La viceministra Giménez, por su parte, dijo que las estimaciones realizadas sobre la sostenibilidad de la deuda es sin modificar la estructura tributaria actual y sin contar con los recursos que provendrán de Itaipú en 2023 (unos US$ 1.000 millones). Apuntó que no habrá necesidad de aumentar impuestos ni encarar reformas tributarias para cumplir con la deuda.

El ministro Santiago Peña, a su vez, en un almuerzo organizado por el Club de Ejecutivos destacó que se tiene deuda baja, que no pasa de 18% en realidad, e insistió sobre las perspectivas del Fondo Monetario.