En su informe del 31 de julio último, la calificadora agregó que el crecimiento de la nación ha sido resistente aunque manteniendo tasas bajas a lo largo de la crisis financiera global.

Según Fitch, los riesgos al crecimiento económico resurgen de una recaída de la economía de EE. UU. y de la profundización de la crisis de deuda en la eurozona.

Por lo anterior, el documento resalta que es probable que el crecimiento promedio de Guatemala no supere el 3.3% del 2012 al 2014, situación que permitirá mantener una inflación estable, del 5%, durante ese período.

Para que el país suba en su calificación debe sobreponerse a los débiles indicadores de desarrollo social y de gobernabilidad, altos niveles de criminalidad y desigualdad, además de las bajas tasas de ahorro e inversión que limitan su potencial de crecimiento de largo plazo. Según analistas, las mencionadas características son similares en países de la región e incluso con México.

Julio Suárez, vicepresidente del Banco de Guatemala, manifestó que el hecho de mantener la calificación significa que se observa que en el país no se han materializado los riesgos que se ven en otras economías en el ámbito internacional.

Carlos González, analista de la Asociación de Investigación y Estudios Sociales, expuso que es positivo que se mantenga la calificación para el país, pues es una prueba de confianza en Guatemala. “Lo deseable es que nos ubicaran arriba de eso, es decir, grado de inversión”, expresó González.

Agregó que para eso aún se deben hacer méritos en aspectos en los que no se tiene mejora como en el manejo del déficit fiscal y la recurrencia al endeudamiento externo. Asimismo, se debe avanzar en los indicadores sociales.