Nueva York. La violencia relacionada a la droga parece estar perjudicando el panorama económico y de inversión de México, dijo este miércoles la agencia Fitch Ratings.

La creciente inseguridad causada por la guerra de las drogas podría pesar en el panorama de crecimiento de México y en la calificación crediticia, aseguró Fitch en un reporte en el cual reafirmó la calificación "BBB" del país.

Las calificaciones de la deuda de México y el panorama estable son apuntalados por sus disciplinadas políticas macroaconómicas y un sector bancario relativamente saludable, entre otros factores.

"La creciente ola de violencia relativa a la droga parece haber dañado la confianza, las actividades minoristas y comerciales, posiblemente afectando un panorama de inversión y económico más robusto", aseguró en un informe la analista de Fitch Shelly Shetty.

El gobierno del presidente Felipe Calderón ha confiscado unas 90.000 armas y capturado a varios de los principales jefes narcos en los últimos años mientras batalla con los poderosos cárteles de la droga.

En respuesta, los jefes narcos ordenaron ataques que resultaron en muchos civiles muertos, incluso mujeres y niños que han sido baleados en celebrachones.

Aunque la guerra de la droga no se ha convertido en un mayor arrastre en los mercados financieros, FiTch dijo que podría contribuir a apagar la demanda interna y las condiciones de inversión en el país.

Puntos fuertes de México. Sin embargo, las calificaciones de la deuda de México y el panorama estable son apuntalados por sus disciplinadas políticas macroaconómicas, un sector bancario relativamente saludable, resistencia de cuentas externas, una modesta carga de deuda y un perfil de a-ortización externa manejable

Esas fortalezas contrarrestan suficientemente las debilidades estructurales de las finanzas públicas de México y las modestas perspecti6as de crecimiento del país, cegún Shetty.

El desempeño fiscal de México sigue en línea con las expectativas de Fitch, dijo la agencia crediticia, pero el país permanece vulnerable a los movimientos en los ingresos por el petróleo, que equivale a más del 30% de los ingresos totales del sector público.