El reciente recorte de las estimaciones de inflación anunciado la semana pasada por el Banco Central de Brasil podría apoyar la estabilidad económica del país al permitirle anclar sus expectativas de precios a mediano plazo y seguir relajando su política monetaria, dijo este miércoles la firma crediticia Fitch.

La agencia dijo que prevé que la principal economía de Latinoamérica se acelere un 0,5% este año tras sufrir una contracción de 3,6% en 2016. Para el 2019, Fitch espera que el PIB avance un 2,5%, aunque advirtió que la incertidumbre política podría dañar la recuperación.

El jueves pasado, el Gobierno de Brasil redujo su objetivo anual de inflación por primera vez en más de una década, recortándolo desde el 4,5% al 4,25% para 2019 y al 4% en 2020, después de que el índice de alzas de precios al consumidor cayera por debajo de la meta del banco central.

"La rebaja de la meta inflacionaria debería ayudar a anclar las expectativas de alzas de precios a mediano plazo, apuntalando una mayor estabilidad macroeconómica", dijo Fitch en un comunicado.

La caída de las expectativas de inflación en Brasil, generada por un declive de precios de los alimentos y por un tipo de cambio más estable, ha permitido al banco central seguir relajando las condiciones de endeudamiento al recortar al 10,25% la tasa de interés Selic en mayo, desde el 14,25% de hace un año.

Fitch ahora proyecta que la tasa de referencia en Brasil podrá rebajarse hasta cifras de un solo dígito este año.

Aún así, la firma alertó que los riesgos bajistas para la economía persisten, en vista de los desafíos en el Congreso que encara la agenda de reformas económicas de Gobierno del presidente Michel Temer, sobre quien penden acusaciones de corrupción.