Hong Kong. Las acciones y los precios de las materias primas se dispararon el lunes y los bonos del Tesoro caían luego de que China dejó que el yuan llegara a su máximo nivel desde julio de 2005, bajando la tensión con Occidente e impulsando a inversores hacia activos de riesgo.

La moneda china al contado llegó a trepar hasta 6,8015 yuanes contra el dólar, o 0,38%, su máximo nivel desde que la divisa fue revaluada hace casi 5 años, luego de que el banco central chino dijo el fin de semana que retiraría la fijación de facto que le había impuesto.

Muchos analistas ven un fortalecimiento adicional de la divisa en los próximos días, aunque a un ritmo muy modesto, con el mayor poder de compra de la tercera economía más grande del mundo pasando a ser un tema de relevancia para los inversores globales.

"El compromiso de China de permitir una mayor flexibilidad del yuan definitivamente es un factor alentador para la estabilidad en el mercado", dijo Hideki Amikura, vice gerente general de operaciones cambiarias de Nomura Trust Bank en Tokio.

"Es una señal de que China está lista para actuar responsablemente para corregir los desequilibrios globales y evitar potenciales conflictos internacionales", agregó.

Los precios del petróleo, los metales y otras materias primas avanzaron por la esperanza de una sólida demanda desde China, y las divisas de economías que tienen fuertes exportaciones con el gigante asiático -Australia, Taiwán, Corea del Sur, Brasil- iban camino a una mayor apreciación.

El domingo Pekín descartó una revaluación de una sola vez, señalando que no existe la base para una gran apreciación, y afirmó que mantendrá su tasa cambiaria básicamente a un nivel estable.

Bolsas avanzan. Sin embargo, el cambio político aparente gatilló un repunte en los activos de riesgo, con un aumento de la confianza entre los inversores en el papel de China como motor de la recuperación económica global, contrarrestando los temores ante la crisis de deuda soberana en Europa.

En Japón, el índice Nikkei de la bolsa de Tokio escaló 2,4% a su máximo de cierre en un mes, con las acciones ligadas a China exhibiendo un desempeño particularmente positivo.

Los papeles de Hitachi Construction y Komatsu treparon 6,7% y 4,6%, respectivamente. Ambas compañías ensamblan y venden sus productos en China.

El repunte del Nikkei fue recibido con beneplácito luego de que datos gubernamentales mostraron que los inversores extranjeros vendieron acciones japonesas por 10.000 millones de dólares hace dos semanas, su mayor flujo de salida semanal desde marzo del 2008.

El índice MSCI de acciones asiáticas no japonesas sumaba 3,2%, impulsado por los sectores de materias primas, energía e industria.

El referencial se encamina a su máxima ganancia diaria desde el 10 de mayo, cuando los mercados globales reaccionaron a un plan de rescate de un billón de dólares para la eurozona.

El MSCI ya ha recortado más de la mitad de las pérdidas que sufrió en los últimos dos meses debido a la inquietud por la crisis de deuda en Europa, aunque aún acumula un descenso del 2,3% en lo que va del año.

El índice Hang Seng de Hong Kong, la puerta de acceso a China para la mayoría de los inversores globales, avanzó 3,1%, mientras que el índice compuesto de Shanghái trepó 2,9%.

Las ganancias iniciales cedieron en un momento, cuando el banco central chino mantuvo el nivel de referencia diario del yuan sin cambios con respecto al viernes, pero el movimiento alcista se recuperó cuando la moneda china se aprecio en el mercado al contado.

Divisas y bonos. El dólar perdió 2,4%  contra el won surcoreano y estaba cerca de su mayor descenso diario en 13 meses. El dólar también perdía un 1,8%  ante el ringgit malasio.

El euro trepó hasta máximos de un mes cerca de 1,2490 dólares antes de estabilizarse posteriormente a 1,2432 dólares.

Los bonos del Tesoro estadounidense cayeron cuando los fondos buscaron activos de más riesgo. El diferencial del papel referencial a 10 años subía 7 puntos básicos con respecto al viernes, a 3,29%.

Los precios de las materias primas también subieron, ante expectativas de que la demanda de China sólo se incrementará.

El crudo Brent de Londres subió 2%, a 79,78 dólares por barril, y el crudo estadounidense trepó 2,1%, a 78,83 dólares el barril, su máximo en seis semanas.