Los flujos de capital a las economías emergentes caerán este año a su menor nivel desde 2009 debido a un crecimiento económico decepcionante, una posible alza en las tasas de interés en Estados Unidos y una merma en la inversión en Rusia, estimó este jueves el Instituto de Finanzas Internacionales.

En 2015, está previsto que el caudal retroceda a US$981.000 millones, desde US$1,05 billones en 2014.

Se estima que los flujos por inversión extranjera directa caerán a US$529.000 millones, desde US$586.000 millones, fundamentalmente por un declive de la inversión en Rusia y China, señaló el IFI, organismo que representa a casi 500 instituciones financieras.

Al mismo tiempo, está previsto que la inversión de China en el extranjero aumente este año en US$38.000 millones a US$540.000 millones.

La acumulación de reservas de las economías emergentes se desacelerará a US$74.000 millones, desde US$110.000 millones registrados en 2014 y un promedio de US$600.000 millones en el período 2004-2013.

"Gracias a China, los mercados emergentes en conjunto seguirán siendo exportadores netos de capital", señaló el informe.

Los flujos de capital a Rusia se han visto perjudicados fuertemente por el conflicto en Ucrania, indicó el IFI. La salida de capitales al exterior aumentó a US$31.000 millones en los primeros tres meses del año, desde US$24.000 millones trimestrales en la segunda mitad de 2014.

En tanto, la creciente preocupación respecto de la capacidad del banco central de Turquía de resistir a los pedidos del Gobierno de aliviar la política también impactó sobre los flujos.

Ante un escenario relativamente positivo en el cual la Reserva Federal de Estados Unidos comience a elevar las tasas de interés en septiembre de este año con un panorama económico de mejora a paso firme, el instituto pronostica un incremento de los flujos entrantes a 1,16 billones de dólares en 2016.

Las economías emergentes con grandes déficit de cuenta corriente -Brasil, Sudáfrica y Turquía- son las más vulnerables a los impactos, dijo el IFI.

India, que ha disminuido su déficit de cuenta corriente, actualmente es menos vulnerable de lo que era en 2013.