Los mercados de bonos y acciones en los países emergentes sufrieron salidas de fondos por US$3.100 millones en diciembre, en el sexto mes consecutivo de contracción y que cerró el año más débil para el sector desde la crisis financiera mundial, dijo el lunes el Instituto Internacional de Finanzas (IFF).

La organización, que tiene su sede en Washington y es una de las fuentes más respetadas sobre flujos de inversión a los países en desarrollo, dijo en un reporte que los mercados bursátiles vieron salidas de fondos por US$7.100 millones en diciembre, mientras que los bonos en los mercados emergentes recibieron US$4.000 millones.

El comienzo de un ciclo de alzas de tasas de interés de la Reserva Federal de Estados Unidos y la continua caída de los precios de las materias primas contribuyeron a reducir el interés de los inversores en los activos de mercados emergentes, según IIF.

"Una desaceleración del crecimiento, según la medición de nuestro EM Growth Tracker, se sumó a la preocupación de los inversores, particularmente con el trasfondo de un desplome de los precios de las materias primas", dijo IIF.

Sobre una base trimestral, las salidas de fondos de mercados emergentes cayeron a US$13.000 millones en los últimos tres meses del año pasado desde US$33.000 millones del tercer trimestre, según el comunicado de IIF.

Las entradas de capital de no residentes cayeron a US$41.000 millones el año pasado desde un promedio anual de US$285.000 millones entre 2010 y 2014, con flujos totales a acciones de US$13.000 millones y a deuda de US$28.000 millones.