Buenos Aires. A través de un comunicado, el Fondo Monetario Internacional (FMI) confirmó que tras mantener una reunión en las oficinas centrales del organismo multilateral en Washington, el Directorio Ejecutivo aprobó el acuerdo que permite “a las autoridades realizar una compra inmediata de US$15.000 millones”.

El escrito señala además que las autoridades argentinas “han anunciado la intención de girar contra el primer tramo del acuerdo, pero posteriormente tratarán el resto del acuerdo con carácter precautorio”.

En ese sentido, el Fondo sostuvo que el acuerdo Stand-By “busca reforzar la economía del país restableciendo la confianza del mercado mediante un programa macroeconómico coherente que reduce las necesidades de financiamiento, encauza la deuda pública argentina por una trayectoria descendente firme y afianza el plan de reducción de la inflación mediante metas de inflación más realistas y el fortalecimiento de la independencia del Banco Central”.

El programa económico presentado por el Gobierno argentino al FMI apunta a eliminar “los desbalances económico que han aquejado” al país en las últimas décadas y a “continuar reestableciendo el orden macroeconómico con dos ejes clave: convergencia más rápida al equilibrio fiscal y reducción de la inflación", según señaló el ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne.

Para reducir la inflación, el programa presentado por el Gobierno al FMI plantea metas con tipo de cambio flotante y autonomía del Banco Central, con objetivos de inflación del 17% para 2017, 13% para 2020 y 9% para el 2021.

"La mitad de ese monto (US$7.500 millones) se destinará al respaldo presupuestario. El monto restante del respaldo financiero del FMI (US$35.000 millones) estará disponible a lo largo de la duración del acuerdo, supeditado a exámenes trimestrales a cargo del Directorio Ejecutivo".

Así, entre los ejes principales del plan se planteó la reducción del déficit primario que en 2018 debe cerrar en 2,7% del PBI y en 1,3% en 2019; un equilibrio fiscal primario en 2020 y un superávit de 0,5% en 2021. Esto, en el acumulado 2018-2021, signica una reducción del décit del 3,1% del PBI, es decir, un total de alrededor de US$19.300 millones.

Para reducir la inflación, el programa presentado por el Gobierno al FMI plantea metas con tipo de cambio flotante y autonomía del Banco Central, con objetivos de inflación del 17% para 2017, 13% para 2020 y 9% para el 2021.

El préstamo por US$50.000 millones a tres años aprobado en Washington, es el mayor que haya otorgado el Fondo en su historia y, a diferencia de los que cerró en el pasado con Argentina, en esta oportunidad incluye una cláusula social que permitirá monitorear indicadores sociales permitiendo “relajar”, según definió Dujovne, las metas fiscales ante una situación de urgencias que así lo requiera.

En ese sentido, el Fondo destacó en su comunicado la inclusión de estas medidas en el acuerdo “para proteger a los segmentos más vulnerables de la sociedad manteniendo el gasto social y, en caso de que las condiciones sociales desmejoraran, abriendo margen para incrementar el gasto en la red de protección social argentina”.

"Este es un plan que fue diseñado y es propiedad de las autoridades argentinas", enfatizó la directora gerente del FMI, Christine Lagarde, durante una conferencia de prensa en suelo estadounidense.

 

Reforma delbanco central. Argentina se comprometió a enviar al Congreso un proyecto de reforma de la carta orgánica del banco central para reforzar su autonomía.

Para el nuevo presidente del banco central argentino, Luis Caputo, este acuerdo ayudará a estabilizar el complejo mercado cambiario del país.

En sus primeros comentarios públicos desde que reemplazó a Federico Sturzenegger a la cabeza de la autoridad monetaria la semana pasada, cuando la moneda doméstica cayó a sus mínimos históricos, Caputo dijo a los diarios Clarín y La Nación que aguarda "que el mercado llegue a un equilibrio pronto" y resaltó la tranquilidad de la plaza el martes.

"Estamos en una transición hacia una mayor estabilidad" del tipo de cambio, dijo Caputo, quien se desempeñó como ministro de Finanzas hasta antes de asumir el cargo como titular del banco central. "Ahora viene el cronograma (de oferta de dólares) del Ministerio de Hacienda, que va a dar más certidumbre. Va a ofrecer un panorama de lo que va a ser la oferta", sostuvo.

En la entrevista con los diarios, Caputo agregó que apuntaría a eliminar el saldo de las llamadas letras 'Lebac' del banco central a un ritmo más rápido que el plan trienal establecido en el acuerdo con el FMI.