El Fondo Monetario Internacional (FMI) advirtió este viernes que las restricciones de Estados Unidos a las importaciones de acero y aluminio probablemente dañarán a su propia economía y a la de sus socios comerciales, al tiempo que instó a los países a resolver sus disputas sin recurrir a medidas de represalia.

"Es probable que las restricciones a las importaciones anunciadas por el presidente de Estados Unidos (Donald Trump) causen daños no solo fuera de Estados Unidos, sino también a la misma economía estadounidense, incluidos sus sectores de manufacturas y construcción, que son grandes usuarios de aluminio y acero", indicó el FMI en un conciso comunicado.

Trump dijo este jueves que planea imponer aranceles del 25% al acero importado y del 10% al aluminio, en un intento de salvaguardar los empleos estadounidenses frente a los productos extranjeros más baratos, una medida que se anunciará formalmente la próxima semana.

Un día después, la Unión Europea apuntó a la posibilidad de adoptar contramedidas, Francia indicó que los aranceles serían inaceptables y China instó a Trump a mostrar contención. Canadá, el mayor proveedor de acero y aluminio de Estados Unidos, dijo que tomará represalias si resulta afectado.

El FMI no detalló los daños económicos que podrían crearse. En la actualidad está inmerso en su proceso de actualización de previsiones económicas globales antes de las reuniones de abril de sus 189 países miembros.

"Nos preocupa que las medidas propuestas por Estados Unidos amplíen de facto las circunstancias en las que los países usan la lógica de la seguridad nacional para justificar restricciones de amplia base a la importación", dijo el portavoz del FMI, Gerry Rice, en un comunicado.