Asunción. El "número tres" del FMI, Naoyuki Shinohara, valoró la ley de alianzas público-privadas en Paraguay como una vía de inversión en infraestructura, pero alertó de sus "riesgos potenciales", por lo que aconsejó vigilar la calidad de los proyectos y su impacto en las cuentas del Estado.

El subdirector gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI) hizo su evaluación en una rueda de prensa en el Banco Central al término de una visita a Asunción durante la cual se reunió con el presidente Horacio Cartes, su equipo económico, congresistas, empresarios y analistas.

Las alianzas público-privadas fueron uno de los temas principales de esas conversaciones, según él mismo dijo.

Shinohara las calificó como "un instrumento importante para cubrir el déficit de infraestructura" en Paraguay, al tiempo que recomendó al Gobierno tener cuidado para evitar los riesgos que a su juicio entrañan.

Explicó que el reglamento que las ponga en marcha deberá controlar la calidad de los proyectos y su impacto potencial en las finanzas públicas, así como garantizar que el proceso es "transparente y abierto".

La ley de alianza público-privada, aprobada el año pasado, contempla la participación de empresas privadas en la construcción y gestión de obras y servicios públicos.

El gobierno de Cartes pretende usar esa iniciativa para estimular la economía de Paraguay a través de la inversión externa.

En cambio, sindicatos y partidos de izquierda consideran que la ley "es una privatización disfrazada". La derogación de esa norma es una de las demandas de una huelga general convocada para el próximo 26 de marzo.