La misión técnica del FMI concluyó este lunes su visita al Paraguay, tras realizar una revisión sobre la marcha de la economía del país.

El jefe de la misión técnica Lissandro Abrego y el representante del ente, Tobías Roy, informaron en Mburuvicha róga (casa del jefe de Estado en guaraní) de los resultados al presidente de la República, Fernando Lugo; al ministro de Hacienda, Dionisio Borda, y al presidente del Banco Central del Paraguay (BCP), Jorge Corvalán.

Tras la reunión, Abrego explicó a la prensa que nuestro país está atravesando por un momento extraordinario de auge económico, pero que sería muy importante la administración adecuada de este auge, teniendo en cuenta posibles desequilibrios, vulnerabilidades, riesgos que se están formando y que se están dejando pasar por alto debido a las condiciones económicas favorables.

Explicó que, a pesar de tiempos favorables, se observa que la balanza de pagos registra un déficit importante, que es fundamentalmente el reflejo de la demanda interna que viene creciendo muy rápido, al igual que la inflación, que es un reflejo del recalentamiento de la economía.

El Fondo recomienda “ahorrar más, tanto de parte del sector privado, como del sector público”, para que el país tenga capacidad de financiar estos niveles de inversión que ha estado teniendo.

A su criterio se debe aprovechar y administrar muy bien para hacer este proceso de crecimiento sostenible en el tiempo y para que la economía “pueda aterrizar de este auge de manera suave, que no se dé una aterrizaje brusco” en situaciones diferentes a las que se vive actualmente.

Abrego hizo hincapié en la balanza de pagos deficitaria, porque implica que este exceso de consumo e inversión está siendo financiado con recursos externos, con entrada de capital externo, pero que si las condiciones favorables cambian, los precios caen, la entrada de capital llegará a reducirse y el país sería vulnerable porque no tendría cómo financiar el crecimiento por la falta de ahorro.

Sistema y cooperativas. También puso énfasis en los riesgos en el sistema financiero, donde el crédito a abril pasado creció 42% y, en particular, el segmento destinado al consumo que aumentó 90% sin que el sistema esté generando colchones para resistir una regresión de las condiciones favorables.

“Un nivel bastante elevado, que es difícil pensar que se va a sostener en el tiempo”, dijo. Insistió en la necesidad de conseguir mayor margen de maniobras.

Consideró que en el sector financiero se deben adoptar nuevas medidas para abordar problemas específicos. Mencionó el caso de las cooperativas, porque tienen estándares de regulación menos suficiente y “ahí hay una tarea que cumplir”, finalizó.