Rio de Janeiro. El Fondo Monetario Internacional (FMI) aseguró este viernes que las perspectivas de crecimiento de la economía brasileña a medio plazo son "poco inspiradoras" y que el país necesita ajustar las cuentas públicas, promover reformas y fortalecer su sistema financiero para enfrentar cualquier otro escenario global delicado.

En un informe divulgado este viernes, el FMI destacó que las medidas adoptadas recientemente por el Gobierno como el límite de los gastos públicos o la reforma laboral y del crédito subsidiado deben ayudar a mejorar la confianza en la mayor economía latinoamericana, pero que todavía es necesario hacer mucho más y aseguró que este escenario "exigirá un fuerte liderazgo y determinación".

"En el caso de que no se consiga avanzar rápidamente con la consolidación fiscal ni en aprobar reformas urgentes, la confianza podría ser perjudicada, lo que causaría un súbito aprieto de las condiciones financieras, y consecuentemente, una contracción del crecimiento. El fracaso de otro intento de aprobar una reforma de la seguridad social sólida sigue siendo un riesgo importante", agregó la entidad en el informe.

El FMI también recomendó que el Gobierno brasileño reduzca los llamados "gastos tributarios" y priorice aumentar la eficiencia y reforzar los ingresos. En particular, conviene estudiar la posibilidad de eliminar los gastos tributarios, que cuestan cerca del cuatro por ciento del PIB, acelerar los planos para simplificar el sistema tributario, como la reforma de impuestos, y mantener los esfuerzos para harmonizar los sistemas tributarios federales y regionales".

El informe se hizo en base a una misión del FMI las dos últimas semanas en Brasil, en las que se entrevistaron con autoridades brasileñas. La visita fue antes de la huelga de camioneros, iniciada este lunes y que al bloquear centenares de carreteras en todo el país, puede suponer pérdidas millonarias en la economía brasileña, según admitió el Gobierno.

El informe resaltó el alto volumen de reservas externas que tiene Brasil, proyectando que el déficit en la cuenta corriente subirá modestamente a cerca del dos por ciento del PIB a medio plazo, siendo financiado tranquilamente por las inversiones directas en el país.

El FMI pronostica que el PIB brasileño crecerá un 2% este año, gracias al consumo y las inversiones privadas. La proyección sin embargo es inferior a la del Gobierno y el mercado financiero, que esperan un crecimiento del 2,5%.

Según el informe, con la inflación controlada y la previsión de crecimiento, la política monetaria debe permanecer expansionista y apenas se debe intervenir en el mercado del cambio en casos de volatilidad excesiva en el mercado. "La política monetaria debe responder a los movimientos de la tasa de cambio apenas si hubiera riesgos claros para las expectativas inflacionarias", completó el documento.