Mirada pesimista. Los ojos del Fondo Monetario Internacional (FMI) vislumbran nubes negras en el horizonte inmediato de Chile. La carta sinóptica contiene un bajo movimiento de la economía nacional, desde 1,7% a 1,4% como proyección de crecimiento del PIB en 2017, chubascos que se justifican por la debilidad de la inversión fija privada, la producción minera y el consumo público.

Mediante el informe "Perspectivas de la Economía Mundial", el organismo multilateral si bien elevó su vaticinio de expansión del PIB para el próximo año, desde 2,3% a 2,5% -gracias al afianzamiento de la confianza, el alza del precio del cobre y los recortes de tasa de interés realizados en los últimos meses-, mantiene una perspectiva para el próximo año que se sitúa por debajo del 3%, en línea con el piso del rango que el Banco Central tiene como escenario, entre 2,5% y 3,5%.

Los números del PIB previstos para este año son más cercanos a la realidad, opina el académico de la Universidad Mayor, Tomás Flores, considerando que el primer semestre la economía creció 0,5%, y si bien en julio el Imacec fue más alto (2,8%), en agosto fue algo menor (2,4%) y en septiembre será más moderado. El economista afirma que "la proyección del FMI para el próximo periodo es más reservada porque el principal elemento que lleva a una expansión cercana al 3% es una reactivación muy importante de la inversión".

El último Informe de Política Monetaria (IPoM) del Banco Central evidencia un incremento de la inversión en capital fijo de 3,2% para el próximo año y una caída de -1,6% este año.

"A pesar de la reactivación que se observa en el mundo minero, no es fácil que la inversión se reactive de manera tan significativa, salvo que ocurra algo nuevo, como un posible anuncio de una reforma tributaria que incentive la reinversión de utilidades por parte del nuevo gobierno", agrega Flores.

PIB a la baja

La mirada no mejoran si hablamos del PIB. La proyección para este año y el venidero parecen pesimistas. El consenso para 2018 contempla una expansión de la actividad de 3% y, para este año, la economía tendría que crecer 2,5% en el segundo semestre, para alcanzar un resultado anual de 1,5%.

Asimismo, el FMI proyecta una inflación promedio de 2,3% para este año y de 2,7% en 2018, y una tasa de desempleo promedio de 7% en 2017, 0,5 puntos porcentuales más que el año anterior y de 6,8% promedio para 2018.

Hacia 2022, el FMI proyecta que la economía chilena se expandiría solo 3,3% y el déficit en cuenta corriente llegaría a -3,5% del PIB.

El Fondo anticipa un déficit fiscal efectivo de 3,1% este año; 2,6% en 2018, con la meta puesta en la reducción del déficit estructural. Sin embargo, es mayor que el déficit de 2,7% del PIB que estima Hacienda para este año, el 1,9% que prevé para 2018.