San Salvador. La jefa de una misión del FMI que visitó El Salvador la semana pasada, Uma Ramakrishnan, destacó en una declaración divulgada por el gobierno la importancia del paquete fiscal propuesto por el Ejecutivo al Parlamento, que ya aprobó el grueso de las medidas, consistentes en la emisión de bonos por US$1.156 millones de dólares.

Siguen pendientes unas reformas fiscales que incluyen nuevos impuestos y supresión de exenciones, por unos US$200 millones, que el gobierno somete a consenso con partidos políticos y gremios empresariales desde hace varios días.

Durante su visita, del 9 al 13 de junio, la misión del FMI se reunió con las principales autoridades económicas, otros funcionarios, legisladores y representantes del sector privado.

Ramakrishnan dijo que la delegación vio "con beneplácito las intenciones de política macroeconómica del Gobierno, incluyendo su compromiso con una agenda de reforma a favor del crecimiento económico y para fortalecer las finanzas públicas".

Indicó que el FMI y el Gobierno, que asumió el pasado día 1, acordaron "una estrategia clara y una efectiva implementación de políticas económicas, incluyendo aquellas para proteger el gasto social focalizado a los más vulnerables".

Esas políticas "sentarían las bases para un mayor crecimiento económico, que sería consistente con la sostenibilidad fiscal, financiera y social en El Salvador", agregó Ramakrishnan, según la declaración divulgada por la Secretaría Técnica de la Presidencia.

Refirió que "también hubo acuerdo en que un mayor crecimiento sería insuficiente para alcanzar la sostenibilidad de la deuda pública, por lo que la reducción del déficit fiscal es necesaria".

Ramakrishnan subrayó que "las medidas de ingreso propuestas recientemente a la Asamblea Legislativa para su aprobación, así como los planes para ejercer una mayor austeridad en el gasto público, constituyen pasos importantes en esa dirección".

"La misión enfatizó la urgencia de tomar acciones inmediatas para avanzar en las agendas de crecimiento y contención fiscal, incluyendo en el contexto la preparación del presupuesto fiscal del 2015 y el plan quinquenal" del Gobierno (2014-2019), apuntó.

El Parlamento salvadoreño aprobó la emisión de bonos el 12 de junio, mientras la delegación del FMI se encontraba en el país.

El Gobierno que preside Salvador Sánchez Cerén ha descartado firmar un acuerdo "stand by", o cautelar, con el FMI, según dijo ese día el secretario Técnico de la Presidencia y coordinador del Gabinete Económico, Roberto Lorenzana.
La Administración anterior, que presidió Mauricio Funes, mantuvo un acuerdo cautelar con el FMI, que le daba acceso a unos 790 millones de dólares en caso de falta de liquidez.

Funes negó en su momento que el FMI hubiera bloqueado el acceso a ese fondo por el incumplimiento de las metas fiscales por parte de su Gobierno.

Sánchez Cerén recibió un país con un crecimiento económico del 1.9 %, un déficit fiscal superior al 4.2 % y una deuda general del 56.2 % del producto interior bruto registrados en 2013, según datos oficiales.