Tokio. China tiene margen para blindar a su economía de los riesgos globales y su respuesta a las turbulencias ayudaría a suavizar el impacto si los problemas en Europa y el débil crecimiento en Estados Unidos derivan en una crisis mundial, dijo este jueves un alto funcionario del FMI.

Anoop Singh, responsable del departamento de Asia y el Pacífico dentro del Fondo Monetario Internacional, sugirió además que es responsabilidad de China y de otras economías dependientes de las exportaciones ayudar a rebalancear la economía global fortaleciendo su demanda interna.

En su opinión, China "tiene margen para responder" en caso de que los riesgos sobre la economía mundial se materialicen. "Lo que es importante destacar es que la respuesta de China solo contrarrestaría una parte del choque, no todo el choque", sostuvo en una conferencia de prensa en Tokio.

Singh habló en el marco de la presentación del informe del FMI para Asia-Pacífico, el cual advirtió que en el corto plazo los riesgos para las economías de Asia están "decididamente" creciendo.

"China sería más afectada por el comercio y los canales financieros. Eso está claro. Eso es porque China ha sido altamente dependiente de la demanda externa", dijo.

"Lo que esto pone de manifiesto (...) es que ha llegado el momento para que China y otros países de Asia dependientes de las exportaciones aceleren las medidas para construir sus motores domésticos de crecimiento", agregó.

El informe del FMI resaltó además la amenaza de una salida de capitales de la región, diciendo que los inversores extranjeros de economías avanzadas podrían revertir las posiciones largas que han acumulado en los mercados asiáticos desde el 2009.

"La corriente vendedora en los mercados financieros asiáticos en agosto y septiembre del 2011 pone de relieve que una escalada de las turbulencias en la zona euro y una renovada desaceleración en Estados Unidos podrían tener consecuencias financieras y macroeconómicas severas en Asia", señaló el fondo.

Estos riesgos, en medio de persistentes presiones inflacionarias en la región, enfrentan a las autoridades asiáticas a un "delicado acto de equilibrio", dijo Singh.

"Necesitan protegerse frente a los riesgos sobre el crecimiento, pero también limitar el impacto adverso de las prolongadas condiciones financieras expansivas sobre la inflación", afirmó.

El FMI recortó el mes pasado sus proyecciones de crecimiento para el 2012 en las economías en desarrollo de Asia y en Japón.

En el corto plazo, el fondo reiteró que la demanda interna en la región permanece fuerte y que podría amortiguar el impacto de una menor demanda externa sobre el crecimiento.

No obstante, al mencionar algunos de los posibles riesgos, indicó que una fuerte caída en las exportaciones de China podría aumentar la morosidad en el sistema bancario y generar un ajuste del crédito.

En el caso de Japón, el país podría sufrir si hay un aumento en la aversión al riesgo y surgen dudas sobre la sustentabilidad de su deuda, pero Singh dijo que el actual nivel del yen no representaba una amenaza para la recuperación de la economía.

En términos generales, las economías asiáticas aún tienen margen para usar un rango de medidas que amortigüen el impacto de los choques externos, tal como hicieron ante la crisis del 2008, consideró el FMI.