Washington. Los países miembros del Fondo Monetario Internacional (FMI) acordaron cancelar la deuda por US$268 millones que Haití tenía con el organismo, al tiempo que aprobaron un nuevo préstamo de US$60 millones para reforzar las reservas del país.

El FMI dijo en un comunicado que ambas medidas ayudarán al proceso de reconstrucción de Haití tras el devastador terremoto del 12 de enero.

El nuevo préstamo no cobra tasas de interés hasta fines del 2011, en el marco de un programa del FMI acordado en julio del 2009 para ayudar a los países pobres. Tras esa fecha, las tasas se mantendrán bajas.

La jefa de misión del FMI para Haití, Corinne Delechat, dijo que la financiación del organismo tenía como objetivo ayudar al banco central a manejar la volatilidad que podría surgir del ingreso de grandes sumas de dinero de ayuda al país.

"El propósito del programa del Fondo no es proveer recursos para la reconstrucción porque no somos la mejor institución para ello", afirmó Delechat, señalando que los países donantes e instituciones como el Banco Mundial podían otorgar grandes sumas, que no se añadirían a la deuda de Haití.

Delechat sostuvo que el programa del organismo no restringía el gasto de dinero de ayuda humanitaria. "Todo el gasto que se pueda financiar con dinero de donantes está permitido por el programa (...) la idea es facilitar la absorción de la ayuda", agregó

Recuperación frágil. El FMI dijo que la recuperación de Haití tras el sismo era aún frágil y que el mayor colaborador al crecimiento de la economía serían los esfuerzos de reconstrucción.

El organismo dijo que la economía registraría una expansión de alrededor de 9% en el año fiscal 2011-2012, cayendo a 6% hacia 2015.

Los países donantes prometieron US$9.900 millones para la reconstrucción de Haití en una conferencia realizada en marzo, de los cuales US$5.300 millones serán desembolsados en los próximos 18 meses.

El ex presidente estadounidense Bill Clinton, uno de los co-directores de la comisión de reconstrucción, se ha quejado de que el financiamiento de los donantes es demasiado lento y que está retrasando el proceso de recuperación.

Delechat dijo que el FMI esperaba que la aprobación del programa sería vista como una señal de confianza en las políticas del Gobierno y alentaría a los donantes a pagar lo prometido.