Francfort. A pesar de los rescates para Grecia, Irlanda y Portugal, la crisis de la deuda en Europa aún podría extenderse a los países del núcleo de la zona euro y a las economías emergentes del este de Europa, advirtió este jueves el Fondo Monetario Internacional.

El FMI se mostró dispuesto a proporcionar más ayuda a Grecia si se la pide, aunque el país que desató la crisis de la deuda soberana en el 2009 todavía tiene bastantes opciones disponibles para obtener financiamiento extra por sí mismo mediante privatizaciones.

Fuentes gubernamentales en Atenas dijeron que la misión de la Unión Europea y el FMI que está en Grecia comprobando el nivel de cumplimiento del plan de ayuda concedido al país heleno hace un año, han encontrado problemas y están presionando para que se lleven a cabo recortes de gasto más profundos con los que compensar una caída en los ingresos.

"El contagio al núcleo de la zona euro, y luego a la Europa emergente, sigue siendo un riesgo bajista tangible", dijo el principal organismo multilateral de crédito del mundo en su panorama económico para Europa.

Los ministros de Finanzas de los 17 países con la moneda única tienen previsto aprobar un plan de rescate de 78.000 millones de euros para Portugal el próximo lunes, después de que el futuro primer ministro finlandés lograra un acuerdo para garantizar la aprobación parlamentaria del rescate en Helsinki.

Pero los mercados están cada vez más preocupados de que Grecia no pueda cumplir sus obligaciones respecto a sus 327.000 millones de euros en deudas y tenga que reestructurarla, causando pérdidas a los inversores y graves consecuencias en la zona euro y fuera de ella.

Al preguntarle al director del Departamento Europeo del fondo, Antonio Borges, si habrá un nuevo plan de ayuda a Grecia si es acompañado de su programa de recuperación fiscal, respondió que el FMI está abierto a esa posibilidad.

"Los griegos tienen que tomar la iniciativa, y hasta ahora no se han acercado a nosotros. El FMI está dispuesto (a otorgar ayuda adicional) por un tema de política", dijo a la prensa en la ciudad alemana de Fráncfort.

Sin embargo, Atenas también tiene la posibilidad de obtener fondos vendiendo activos estatales, y se ha mencionado que podría obtener una cifra de 50.000 millones de euros "probablemente con menos de un 20% de todos los activos que los griegos podrían privatizar".

El informe semianual del FMI dijo que los países periféricos de la zona euro necesitan hacer esfuerzos de reforma "inexorables" para superar la crisis de la deuda y evitar que se extienda más.

Además, urgió al Banco Central Europeo a tener cuidado con las futuras alzas en las tasas de interés después de que el mes pasado las elevara por primera vez en casi tres años, ya que dijo que la política monetaria de la zona euro puede "permitirse seguir siendo relativamente expansiva".

El programa de austeridad y reformas estructurales acordado para Grecia hace un año es "probablemente lo mejor que podría ocurrirle", aunque siempre estuvo la pregunta de si no era demasiado ambicioso, dijo Borges.

Grecia ha aplicado fuertes recortes en el gasto público, en los salarios de los funcionarios y en las pensiones, pero aún así ha tenido problemas para aumentar los ingresos debido a la profunda recesión y a la crónica evasión de impuestos.

El Gobierno enfrenta una creciente resistencia a la austeridad, como puso de manifiesto el miércoles una nueva huelga general.