Washington. El Fondo Monetario Internacional (FMI) dijo este lunes que el descenso en el número de empleos en manufactura en las economías avanzadas y en algunos países en desarrollo no debe ser motivo de preocupación para los encargados de la formulación de políticas.

La gente teme que un sector manufacturero más reducido implique un crecimiento económico más lento y una escasez de empleos para los trabajadores de calificación baja y media, lo que contribuiría a agravar la desigualdad.

"Aunque el desplazamiento de trabajadores de la manufactura al sector servicios en las economías avanzadas ha coincidido con un aumento en la desigualdad en el ingreso laboral, este aumento fue impulsado sobre todo por disparidades más amplias en los ingresos de todos los sectores", dijo el FMI en los capítulos analíticos de su informe Panorama Económico Mundial que será dado a conocer la próxima semana.

Una de las preocupaciones en relación con la desaparición de los empleos manufactureros es que el fenómeno ha contribuido a una afectación en la distribución del ingreso y a un aumento en la desigualdad, lo que ha generado políticas dirigidas hacia el interior en algunas economías avanzadas, sobre todo en Estados Unidos.

"El cambio en el empleo de la manufactura a los servicios no tiene tiene que obstaculizar el crecimiento en productividad de la economía en general ni las perspectivas de las economías". FMI.

La investigación más reciente del FMI encontró que el principal factor detrás una mayor desigualdad en las economías avanzadas desde los ochenta ha sido el aumento en las diferencias salariales en todos los sectores, más que el descenso de los empleos de la industria.

También indicó que el cambio en el empleo de la manufactura a los servicios no tiene tiene que obstaculizar el crecimiento en productividad de la economía en general ni las perspectivas de las economías en desarrollo de ganar terreno para llegar a niveles de ingreso de economía avanzada.

Algunos sectores del mercado de servicios como el transporte, las telecomunicaciones y los servicios financieros y de negocios tienen niveles más altos de crecimiento en productividad que la manufactura, lo cual permite a los países con niveles iniciales de productividad bajos acercarse a los niveles más altos, dijo el FMI.

Sin embargo, el FMI admitió que el impacto del descenso en los empleos en los centros manufactureros puede ser considerable para trabajadores y comunidades individuales.

El FMI pidió a los encargados de la elaboración de políticas facilitar la reasignación de los trabajadores a sectores dinámicos en términos de productividad, incluyendo la eliminación de barreras para el ingreso y el comercio en el sector servicios y apoyar la nueva capacitación de los trabajadores afectados por el cambio estructural.