Washington. Las economías emergentes están en posición de crecer casi tres veces más rápido que las naciones ricas el próximo año, a medida que la frágil recuperación económica global pierde fuerza, dijo este miércoles el Fondo Monetario Internacional.

China será el motor del crecimiento para muchas economías, especialmente las naciones exportadoras de materias primas, pero el mundo desarrollado enfrenta perspectivas "contenidas", dijo el FMI en su informe Panorama Económico Mundial.

La reactivación global se mantiene frágil debido a que las políticas aún no están en posición de permitir una transición suave desde el respaldo público a la demanda privada, dijo el informe.

"La recuperación global está continuando, pero su fuerza aún no está asegurada", dijo el FMI.

La necesidad de que los países más ricos terminen de reparar sus golpeados sectores financieros y comiencen a controlar los abultados presupuestos pesará el próximo año en el crecimiento de las economías emergentes, que necesitarán impulsar la demanda doméstica, dijo el Fondo.

El FMI recortó su pronóstico de crecimiento global para el 2011 a un 4,2% desde la proyección de julio de un 4,3%. Para este año, espera que la economía mundial se expanda un 4,8%, un alza desde la anterior previsión del 4,6%.

El crecimiento en los países de economías emergentes se desacelerará a un 6,4% en el 2011 desde el 7,1% este año, dijo el informe. En contraste, prevé que las economías avanzadas se expandan apenas un 2,2% el próximo año, una desaceleración desde el 2,7% que se espera para el 2010.

El FMI dijo que los ajustes presupuestarios en las economías avanzadas inmersas en deudas deben comenzar seriamente el próximo año, pero si el crecimiento amenaza con desacelerarse más de lo esperado, los países que cuenten con más espacio fiscal deberían aplazar los recortes de gastos.

El Fondo dijo que la política monetaria debería mantenerse expansiva en la mayoría de las economías avanzadas, mientras que en muchas economías donde las tasas de interés ya están cercanas a cero los funcionarios podrían tener que recurrir a nuevas medidas no convencionales si la demanda se debilita imprevistamente.

Asia impulsa la recuperación. Con el probable crecimiento de la economía de China de un 9,6% el próximo año y con un previsto avance de India del 8,4%, las economías de Asia están en los asientos de los pilotos de la recuperación.

Pero el FMI dijo que China y otras grandes economías emergentes en Asia deberían permitir que sus monedas se aprecien para ayudarlas a separar su dependencia de las exportaciones para el crecimiento.

El informe se conoce antes de los encuentros del Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial que comienzan este viernes en Washington, donde el tema cambiario será el asunto clave.

Las perspectivas de más alivio en la ya ampliamente expansiva política monetaria de Estados Unidos ha empujado a la baja el valor del dólar, generando preocupaciones en muchos mercados emergentes de que sus exportaciones sean menoscabadas.

Japón también ha sentido el golpe. Tokio intervino los mercados cambiarios por primera vez en seis años el mes pasado para presionar a una baja en el valor del yen.

El FMI dijo que el valor del yen "estaba ampliamente en línea con los fundamentos de mediano plazo". Señaló que el dólar estaba "en al lado fuerte".

Un crecimiento lento y un alto desempleo en la mayoría de los países ricos los ha convertido en inusualmente dependientes de las exportaciones, al tiempo que la debilidad de las monedas puede suministrarles ventajas en el comercio.

El FMI señaló además que el crecimiento económico de Estados Unidos será mucho más débil este año y en el 2011 de lo que previamente se estimaba, debido a un flojo gasto del consumidor y por las menores perspectivas de reducir la persistentemente alta tasa de desempleo.

Agregó que la Reserva Federal de Estados Unidos debería mantener una posición flexible en política monetaria, indicando que veía algunos riesgos de deflación.

En Europa, el FMI dijo que la recuperación probablemente será moderada y desigual, aunque había "ganado algún vigor" en la mayoría de las economías europeas.