El primer subdirector gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), John Lipsky, afirmó este lunes en Beijing que las economías emergentes deben ajustar las políticas fiscales y monetarias a corto plazo para hacer frente a las crecientes presiones inflacionarias y subrayó que la sostenibilidad fiscal no es una preocupación inmediata para estos países.

Lipsky, que se ha desplazado a Beijing para participar en el Foro de Desarrollo de China 2011, dijo que la creciente inflación ha mostrado señales de sobrecalentamiento en las economías emergentes e insistió en que existe una clara necesidad de llevar a cabo estos reajustes.

"China está sufriendo presión inflacionaria, con aumentos del IPC dignos de titulares y una rápida subida de los precios, especialmente los del sector inmobiliario", señaló el economista.

Lipsky explicó que la sostenibilidad fiscal no es un gran motivo de preocupación para las economías emergentes a corto plazo, teniendo en cuenta el alto déficit fiscal y la deuda pública de algunos países desarrollados.

Según el FMI, el déficit fiscal de los países desarrollados representará una media de 7% del Producto Interno Bruto (PIB) en 2011, mientras que la tasa de deuda pública media superará el 100% del PIB por primera vez desde el fin de la Segunda Guerra Mundial.

Por el contrario, el déficit fiscal de las economías emergentes se redujo a una media del 3% del PIB el año pasado, una cifra que bajará más en 2011. Las tasas de deuda también son mucho más bajas que las de los países desarrollados.

China anunció a principios de marzo que reducirá su déficit presupuestario a 900.000 millones de yuanes (US$137.000 millones) en 2011 y que la tasa de déficit sobre el PIB bajará del 2,5% al 2%. "El ajuste es adecuado", opinó Lipsky.

Asimismo, Lipsky desveló que el FMI prevé un crecimiento económico mundial de alrededor de 4,5% para este año, en comparación con el 5% de 2010.