El Fondo Monetario Internacional (FMI) instó el martes a Europa a realizar un nuevo impulso para fortalecer su sector bancario, pidiendo el cierre de las instituciones débiles, mayores márgenes de seguridad financiera y una reactivación de las fusiones transfronterizas.

En el texto de un discurso ante una conferencia bancaria celebrada en Londres, el primer subdirector gerente del FMI, David Lipton, dijo que los responsables de política europeos deben sacar provecho de la recuperación económica de la región.

"Ha llegado el momento de hacer real y efectivo ese arsenal de política (para lidiar con las crisis bancarias) y de coordinar esas políticas en la economía europea", señaló.

Muchos bancos muestran retornos consistentemente bajos en activos y capital, una tendencia que podría continuar por las bajas tasas de interés y las planas curvas de rendimiento de la región. Esto hace más difícil conseguir capital y deja a los bancos más vulnerables ante futuros problemas, dijo Lipton.

Las últimas propuestas del Banco Central Europeo para que los bancos reserven provisiones hasta ciertos niveles pueden ayudar a crear los incentivos correctos para reducir los malos préstamos restantes en sus cuentas.

"Pero hay una necesidad seria de una consolidación y racionalización de la industria, incluyendo la extirpación de los bancos no viables y animar las fusiones", señaló.

"Idealmente, esta consolidación incluiría alguna variedad transfronteriza", agregó Lipton. "Pero los mercados bancarios de Europa se han confinado cada vez más a sus fronteras nacionales en los diez últimos años".

Asimismo, declaró que los progresos en el plan de "unión del mercado de capital" en la Unión Europea también van más lentos de lo esperado, aunque es probable que la inminente salida de Reino Unido del bloque actúe como un catalizador del proceso.