El comportamiento que las finanzas públicas registraron en el primer trimestre de 2011 ha comenzado a ser evaluado por la misión técnica del Fondo Monetario Internacional y las autoridades hondureñas.

La conclusión preliminar es que la administración central no cumplió con las metas indicativas negociadas con el FMI en el programa económico vigente desde el 1 de octubre de 2010.

Indicadores como el gasto corriente y los ingresos tributarios cerraron con ligeros desfases. Así lo informaron este martes fuentes oficiales que participan en la segunda revisión trimestral que realiza el Fondo Monetario al acuerdo negociado el año anterior, quienes agregaron que se expondrán a la misión técnica las justificaciones del porqué no se cumplió con esos indicadores de referencia. La evaluación concluye el 26 de mayo próximo.

El objetivo central de la Carta de Intenciones que ambas partes negociaron es la recuperación de las finanzas del gobierno central, después que Honduras atravesó en 2009 una profunda crisis financiera explicada por la situación económica global y por los eventos políticos del 28 de junio de ese año, lo que desembocó en un elevado déficit fiscal (-6,2% del PIB), equivalente a casi 17.000 millones de lempiras. Asimismo en un elevado crecimiento de la deuda interna.

Finanzas públicas. Esta es la parte toral del programa económico 2010-2012 y las autoridades del FMI, a través de su representante residente en el país, Henry Ma, la monitorean de manera constante para evitar que el gobierno se descarrile.

Una de las metas indicativas acordadas era el cumplimiento del techo del gasto corrientte, el que se fijó en 10.827 millones de lempiras para el primer trimestre de 2011 pero que cerró en 11,094 millones, equivalente a un aumento de 267 millones.

En este mismo componente, la masa salarial negociada fue de 6,716 millones de lempiras, no obstante, al 31 de marzo registró una caída de 137,7 millones y cerró en 6.578,3 millones.

Por su parte, las recaudaciones tributarias experimentaron una reducción de 122,2 millones de lempiras en relación a la meta fijada, que era de 9.298 millones.

Del 1 de enero al 31 de marzo del presente año, la recolección de impuestos ascendió a 9.176 millones, equivalente a 18.2% de la meta anual, que es de 50.299.6 millones.

La ejecución presupuestaria para el periodo analizado fue de 13.712.9 millones de lempiras, equivalente al 17,7% de la asignación total, que es de 75.675,3 millones para este ejercicio fiscal.

William Chong Wong, secretario de Finanzas, dijo que las metas obligatorias están en el marco de lo pactado en el acuerdo económico, en términos generales se ha cumplido con lo programado y en aquellos indicadores de referencia que observan ligeros desfases hay justificaciones. Agregó que se han tomado los correctivos del caso para cumplir con las metas indicativas y una de las medidas recientes fue la aprobación del 1% del Impuesto sobre Ventas que se aplicará a aquellas empresas que han venido declarando pérdidas en los últimos ejercicios fiscales.

Medidas pendientes

El talón de Aquiles para la recuperación de las finanzas públicas pasa por el aumento en las recaudaciones tributarias. Entre 2010-2011, los ingresos deberán reportar un incremento de 6.443,3 millones de lempiras, al pasar de 43.856,2 a 50.299,6 millones. En términos porcentuales el aumento sería de 14,7 puntos.

Para cumplir con ese objetivo, el ministro director de Ingresos, José Oswaldo Guillén, ha manifestado que es necesaria la aprobación de la Ley Antievasión, ya que la DEI requiere mecanismos expeditos para recuperar aquellos ingresos que los contribuyentes han evadido.

La citada norma legal ha estado en la agenda pública en los últimos seis años pero la promulgación se ha venido postergando. Cifras oficiales indican que al año se pierden alrededor de 10.000 millones de lempiras, tanto en rentas internas como aduaneras.

Guillén dijo que esperan que en el transcurso del año se apruebe la Ley Antievasión, en la que han participado expertos fiscales del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), el Banco Mundial y el Fondo Monetario. La administración Lobo Sosa aprobó el 28 de marzo de 2010 la Ley de Fortalecimiento de los Ingresos, Equidad Social y Racionalización del Gasto Público (decreto 17-2010), la que ha venido a impulsar las recaudaciones tributarias.