Moscú. El Fondo Monetario Internacional está preocupado de que el contagio de la crisis de deuda de la zona euro pueda propagarse al este de Europa, por lo que la región debe tomar severas medidas para protegerse, dijo este viernes un alto funcionario del fondo.

"La prioridad número uno sería ver a estos países más resistentes, más robustos", afirmó el jefe del Departamento Europeo del FMI, Antonio Borges, en una rueda de prensa en Moscú.

Las economías emergentes, como Rusia, han sufrido una creciente huida de capitales y profundas pérdidas en los mercados financieros desde que el panorama económico global se oscureció en agosto y la crisis de deuda soberana europea empeoró.

Algo de salida de capitales ha sido atribuido a un retiro de fondos de las subsidiarias en Europa Oriental de los bancos occidentales, que tratan de manejar su exposición a la deuda soberana de Grecia, la que está en riesgo de cesación de pagos.

"Estamos especialmente enfocados en los contagios financieros, debido a que si hay problemas adicionales en el sector financiero de Europa Occidental, ciertamente habrán repercusiones en la Europa emergente", dijo Borges.

Rusia no pide prestado al FMI. Recibió un préstamo del FMI antes de declarar una moratoria de su deuda doméstica en 1998 y ha avanzado en reducir su deuda soberana a un 10% del Producto Interno Bruto y acumula más de US$500.000 millones en reservas.

"El FMI no está en posición de comprar en el mercado de bonos. Sin embargo, nosotros haremos nuestro mejor esfuerzo para recuperar la confianza en los bancos de España e Italia", aseguró Borges a reporteros.

Borges generó problemas en Bruselas esta semana al afirmar que el FMI podría comprar bonos soberanos de España e Italia como una manera de apoyar los esfuerzos contra la crisis europea. Posteriormente, aclaró sus dichos al decir que el FMI podía prestar a los gobiernos, pero no comprar sus bonos en el mercado.

"El FMI no está en posición de comprar en el mercado de bonos. Sin embargo, nosotros haremos nuestro mejor esfuerzo para recuperar la confianza en los bancos de España e Italia", aseguró Borges a reporteros.

Agregó que el Fondo Europeo para la Estabilidad Financiera (EFSF por su sigla en inglés), un fondo de rescate creado por los estados miembros de la zona euro, podría mejorar la confianza si es desplegado adecuadamente.

El EFSF "puede tener un gran impacto", dijo Borges, y agregó: "el FMI hará todo lo que esté en su poder para alcanzar esto también, pero la posibilidad de intervenir en el mercado hoy no está en nuestro mandato".

"Ahora el EFSF está siendo incrementado. Nosotros pensamos que es muy adecuado y no creemos que haya mucho espacio para un incremento adicional, especialmente en el corto plazo. La pregunta es cómo estos recursos pueden ser usados eficazmente", añadió.

Los líderes de la zona euro acordaron en julio expandir la capacidad efectiva de crédito del EFSF a su volumen total de 440.000 millones de euros (US$590.000 millones). Los parlamentos de la mayoría de los países de la unión monetaria lo han aprobado.

Borges dijo que no hay negociaciones con Rusia ni con ningún otro país de fuera de la zona euro para que contribuyan directamente al EFSF, aunque Rusia u otros serían bienvenidos si invierten en bonos emitidos por el EFSF.

Pide baja de tasas de BCE. El FMI ve espacio para que el Banco Central Europeo baje las tasas de interés y considera que las expectativas inflacionarias en la zona euro están bien ancladas, aseguró Borges.

"Esperamos, y esta es la expectativa del mercado, que las tasas de interés bajen, básicamente porque hay poco temor de inflación", dijo Borges luego de que el BCE mantuviera los tipos el jueves y lanzara nuevas medidas de liquidez para ayudar a los bancos.

"Dados los riesgos con respecto al crecimiento, pensamos que tasas de interés menores podrían ser adecuadas", acotó.

También sostuvo que el FMI estaba contento con el anuncio del Banco de Inglaterra del jueves de que lanzará una nueva ronda de alivio cuantitativo para proteger a la economía británica de los efectos de la crisis de la zona euro.

Borges calificó el anuncio de compras de bonos gubernamentales por 75.000 millones de libras esterlinas (US$115.000 millones) como "adecuado", pero agregó que no pensaba que fueran necesarias medidas adicionales.