Washington. El fuertemente endeudado Japón debería comenzar pronto un proceso paso a paso para elevar el impuesto al consumo a un 15 por ciento para rebajar la deuda pública, afirmó este jueves el Fondo Monetario Internacional.

"Un incremento gradual en los impuestos al consumo desde el 5% hasta el 15% a lo largo de varios años -un nivel que es aún modesto para los estándares de la OCDE- podría aportar casi la mitad del ajuste fiscal necesario para colocar el ratio de la deuda pública en una senda descendente en los próximos años", afirmó el FMI.

La nota de discusión del personal del FMI que pide un incremento fiscal se hace eco de las recomendaciones realizadas el 8 de junio en Tokio por el jefe subrogante del FMI, John Lipsky, sobre cómo Japón puede recortar una deuda pública que duplica el PIB del país, que alcanza los 5 billones de dólares.

La deuda de Japón se ha incrementado a medida que el gobierno intenta contrarrestar años de estancamiento económico y combatir la crisis financiera global.

El tsunami del 11 marzo y la cuenta todavía por desvelar originada por la crisis nuclear aumentó la presión sobre el gasto.

El FMI dijo que los principales responsables de la explosión de la deuda eran "el ininterrumpido incremento en el gasto de la seguridad social debido al envejecimiento de la población y al débil crecimiento económico que redujo la base fiscal de Japón en relación al PIB" y advirtió que esta tendencia no había cambiado.

El FMI dijo que los responsables de política japonesa deberían seguir cuatro reglas para el alza del impuesto al consumo: actuar más pronto que tarde; implementar los incrementos gradualmente; sostener las alzas durante algún tiempo y mantener el impuesto simple como lo es actualmente, sin exenciones ni lagunas.

El primer ministro japonés, Naoto Kan, hizo de la estabilización de las finanzas públicas y las reformas a los impuestos y sistemas de seguridad social las prioridades cuando asumió el cargo en junio del 2010.

Un panel del gobierno recomendó este mes doblar los impuestos al consumo en etapas en los próximos cuatro años, pero la renuncia inminente de Kan y las divisiones en el partido gobernante elevaron las dudas sobre si la política será implementada.