El Fondo Monetario Internacional instó este viernes a Uruguay a concentrarse en políticas que garanticen un ajuste económico suave en medio de un aumento de los flujos de capital hacia las economías emergentes y de mayores precios de las materias primas.

En una revisión anual de la economía de Uruguay, el FMI dijo que la política  fiscal y monetaria debería "moderar el crecimiento de la demanda doméstica para ayudar a alejar a la economía de un camino de auge y caída y crear un espacio de política para responder a futuros golpes".

El FMI sostuvo que el crecimiento económico posiblemente se desaceleraría en el 2011 hasta cerca de un 5% respecto del entre 8% a 8,5% de 2010. Mantener un crecimiento del 4% en el largo plazo es "posible" si las autoridades abordan el desarrollo de infraestructura y la falta de mano de obra cualificada, dijo el FMI.

Agregó que las presiones inflacionarias están creciendo, con la inflación general en diciembre en un 6,9%, que se ubica en la parte alta de la banda inflacionaria. Personal del FMI estima que la inflación subyacente, que excluye a los alimentos, podría llegar a un 7,7%.

El FMI apoyó el aumento de tasas en la política monetaria de las autoridades en septiembre, dadas las crecientes presiones inflacionarias.

"Una demanda interna fuerte y el riesgo de que las expectativas de inflación se queden fijas sobre las metas oficiales piden que se continúe con una normalización moderada de la posición monetaria", declaró el FMI.

El FMI dijo que la posición fiscal de Uruguay es "robusta", pero instó al gobierno a ser más ambicioso en sus metas fiscales para el 2011 al 2014.

"Objetivos fiscales más conservadores para el 2011-14 serían un mejor respaldo para un ajuste suave, reducir las presiones de apreciación y lograr una reducción más rápida de la deuda pública", agregó.

Respecto a la moneda, el personal del FMI dijo que sus evaluaciones indican que la tasa de cambio de Uruguay no está "fuera de línea con los fundamentos a largo plazo".