Caracas. El vigoroso crecimiento de América Latina no pesa igual para todos en el subcontinente y por ello hay que ser cauto cuando las previsiones se basan expresamente en Centroamérica.

Las autoridades del Fondo Monetario Internacional (FMI) destacan la fortaleza que el área mostró ante la crisis de 2008 a 2009, pero también están claros que se recupera a menor velocidad y muestra debilidades de cara a un probable evento económico.

Miguel Savastano, subdirector del Departamento para el Hemisferio Occidental del FMI, explicó que si bien el PIB de los países de Centroamérica crece, este ritmo no es comparable con el de locomotoras como Perú y Colombia, entre otras economías del cono Sur, que cuentan con un importante peso de materias primas, productos que se mantienen en alza por la fuerte demanda de Asia.

Las excepciones en el área son Panamá y República Dominicana. El resto de países tienen todavía dificultades porque crecen a tasas promedio que bordean el 5%. El riesgo es mayor para países como Guatemala y El Salvador, que tienen el desempeño más bajo y tienen además una dependencia de los vaivenes de la economía estadounidense, no solo por ser su principal socio comercial, sino por ser una relevante fuente de remesas, una pieza clave porque alimenta el consumo.

Savastano, quien participó hoy en Managua en el cierre de la "X Conferencia Regional de Centroamérica, Panamá y República Dominicana", consideró que es difícil que al hablar del despegue de América Latina, esto incluya a Centroamérica y urgió a las autoridades locales a tomar medidas para incrementar su ingreso tributario y ajustar su gasto y comenzar a bajar los niveles de deuda.

Tanto los funcionarios del FMI como el cuerpo de ministros de Finanzas y Hacienda están conscientes de lo impopular que resulta hacer ajustes cuando estos incluyen alzas, pero insisten que, en el caso que estas alzas ocurran, el efecto será de carácter temporal.

Sacrificios en el gasto. El esquema propuesto no solo camina en una vía (más ingresos), también incluye una revisión del gasto, un área de por sí compleja porque en algunos casos el pago de salarios y la operación del aparato estatal representa más del 60% del presupuesto, lo cual baja el margen de inversión estatal, un renglón que no destaca por ser eficiente.

Nicolás Eyzaguirre, primer subdirector gerente del organismo multilateral, consideró que es difícil pedir a los países que busquen cortar el gasto, pero insistió en que cuando se toman las medidas a tiempo son "indoloras".

Se refirió directamente al problema de la deuda de varios países en Europa e incluso de Estados Unidos, que dijo son un ejemplo de lo "doloroso" de no contener el gasto y un equilibrio fiscal.

Savastano matizó esta postura, ya que aseguró que los niveles de la deuda en Centroamérica no son comparables con el de naciones en problemas como Grecia, pero reconoció también que es prudente no dejar que este indicador crezca, porque las estimaciones de crecimiento para la mayoría de países tienen un techo del 5%.

El especialista destacó que en la última década los países han puesto en marcha planes que han fortalecido al fisco e insistió en que eso permitió que el istmo no cayera en impagos en el fragor del crash financiero.

El caso salvadoreño. Un caso relevante para el FMI es el salvadoreño. Esta economía hasta antes de la crisis (2008) había logrado avances en la reducción de la deuda.

El registro indica que hasta 2007 el nivel de la deuda representaba el 40% del PIB. Esa condición favoreció que al desacelerarse la economía entre 2008 y 2009, el país contratara préstamos para cerrar 2010 con un 52% del PIB.

Siguiendo con este ejemplo, el experto sostuvo que es imperante que el país vuelva a bajar los niveles de deuda, para poder echar mano de nuevos empréstitos para poner en marcha programas sociales en el hipotético caso de una recaída de la economía mundial e incluso de un desastre natural. Sin embargo, esto pasa además por hacer un gasto eficiente y se propone que los gobiernos comiencen a trabajar presupuestos con base en resultados.

Savastano reconoce que es complicado que el área encuentre grandes brechas de ahorro, porque los aparatos estatales son pequeños y hay crecientes necesidades sociales, en algunos casos mal atendidas.

Carlos Cáceres, ministro de Hacienda de El Salvador, dijo que están trabajando en línea con los requerimientos del FMI. En ese sentido, destacó que la semana pasada el país hizo un desembolso para pagar una emisión de eurobonos.

El plan busca reducir la deuda abajo de la barrera del 50% del PIB, acorde con el programa negociado con el FMI. De hecho el pago de eurobonos representó alrededor de $600 millones y se reflejó en una baja de la deuda en casi dos puntos, algo que hoy fue destacado por la agencia calificadora Fitch Ratings que afirmó la calificación para El Salvador en ‘BB’ con perspectiva "estable".

"La revisión de la perspectiva refleja los avances del gobierno en términos de los esfuerzos orientados hacia una consolidación fiscal, la esperada estabilización de la carga de la deuda pública, así como su sólido compromiso para cumplir con el acuerdo precautorio Stand-by con el FMI, el cual resultaría en una mayor consolidación fiscal en 2011.
Rumbo a Dominicana

La "X Conferencia Regional de Centroamérica, Panamá y República Dominicana" culminó en Managua y en un comunicado emitido por el FMI se reveló que parte de las iniciativas revisadas en esta reunión tendrán seguimiento a través del Centro de Asistencia Técnica para Centroamérica, Panamá y República Dominicana, una entidad que tuvo actividad paralela a la conferencia.

La siguiente conferencia se desarrollará el 27 de julio de 2012 en República Dominicana.