Washington. Un alto funcionario del FMI dijo este domingo que el Banco Central Europeo era el único jugador lo suficientemente poderoso para "dar un escarmiento" a los mercados financieros y evitar que la crisis de deuda de la zona euro dañe aún más la economía global.

Antes de una reunión prevista para este domingo por la noche entre la jefa del Fondo Monetario Internacional, Christine Lagarde, y el ministro de Finanzas de Grecia, las autoridades discutían cómo fortalecer el sistema bancario europeo y frenar la propagación de la crisis.

El FMI dijo que el mecanismo de rescate de la Unión Europea no podía cargar solo con la responsabilidad de resolver la crisis.

"Es muy importante que veamos una combinación del BCE y el EFSF", dijo Antonio Borges, jefe del departamento europeo del FMI, refiriéndose al Fondo Europeo de Estabilidad Financiera, con 440.000 millones de euros (US$594.000 millones) en sus arcas.

"El BCE es el único agente que puede realmente dar un escarmiento a los mercados", agregó. Los inversores temen que Grecia caiga en una moratoria y temen que las autoridades no puedan evitar que la crisis se propague a otras naciones más grandes de la zona euro.

Analistas dicen que el fondo de rescate será demasiado pequeño si la crisis se extiende más allá de Grecia, Portugal e Irlanda hacia las economías mucho mayores de Italia y España.

Alemania se opone a dar más ayuda a países que ve como despilfarradores y el foco se ha volcado hacia apalancar los fondos de rescate ya existentes, posiblemente mediante el BCE.

El máximo funcionario económico de la Unión Europea, Olli Rehn, dijo este sábado que apenas los gobiernos de la región confirmen los nuevos poderes del EFSF, la atención se volcará sobre cómo lograr un mayor impacto con los recursos existentes.

"Necesitamos encontrar un mecanismo en que podamos transformar un euro del EFSF en cinco, pero no hay una decisión sobre cómo podríamos hacerlo todavía", dijo otro funcionario europeo.

El fondo de rescate necesitará ser al menos de 2 billones de euros para salvaguardar a Italia y España si la crisis se extiende, estiman analistas.

Durante un fin de semana de reuniones del FMI y el Banco Mundial en Washington, los funcionarios europeos han estado bajo fuerte presión para contener la crisis de deuda antes de que se salga de control.

Aunque han crecido las señales de que Europa se prepara para intensificar su respuesta a la crisis, seguían existiendo dudas de si las autoridades se estaban moviendo con la rapidez necesaria.

"Hay cierto riesgo de que el mercado se decepcione debido al hecho de que no hubo más promesas específicas de parte de países del euro en esta ocasión", indicó a la prensa el ministro de Finanzas sueco, Anders Borg.

"Está claro que quieren construir una protección, pero tomará tiempo antes de que veamos las decisiones necesarias en marcha", aseveró.

El secretario del Tesoro estadounidense, Timothy Geithner presionó el sábado al BCE a tomar un rol crucial en la lucha contra la crisis. "La amenaza de una cascada de moratorias, cierres bancarios y riesgos catastróficos debe ser sacada de la mesa", dijo al comité del FMI.

En una representación del temor global por una posible nueva recesión, el líder del Banco Central de Brasil también llamó a un nuevo enfoque europeo, más fuerte y coordinado.

"La experiencia de Brasil con las crisis pasadas sugiere que hay que enfrentar los problemas de forma rápida y consistente", indicó Alexandre Tombini.

"Mientras más tiempo tome, más alto será el costo, más contagio se extiende. Deben "actuar con una fuerza abrumadora", declaró.