El Fondo Monetario Internacional (FMI) mantuvo su estimación de crecimiento de Chile en 2,5% para este año de acuerdo con un reporte divulgado por el organismo, que advierte las repercusiones por el bajo precio de las materias primas.

El crecimiento contrasta con los cinco años precedentes "debido en gran parte al sólido apoyo de la política fiscal. El crecimiento del PIB se ha mantenido deslucido en el último año, en la medida que la economía continúa adaptándose al fin del boom de la minería", señaló.

La entidad multilateral apuntó que el próximo año la economía del país sudamericano debiera expandirse 3,1%.

Es un "inevitable ajuste de la economía chilena al fin del boom de precios de las materias primas, que en los últimos años empujó la inversión y el crecimiento del PIB a niveles superiores a las tasas potenciales".

El organismo apuntó además como factor "la persistente debilidad de la confianza del sector privado y la inversión, en un contexto de incertidumbre sobre el programa de reforma estructural y el entorno externo".

En el ámbito externo, señaló los precios del cobre o una mayor volatilidad financiera internacional también podrían desestabilizar la recuperación.

"Un alto apalancamiento y una fuerte dependencia de la deuda en moneda extranjera hacen al sector corporativo de Chile vulnerable a un escenario de riesgo extremo, en el cual las tasas de interés externas aumentan drásticamente, la disponibilidad de financiamiento en moneda extranjera se agota, el peso experimenta una fuerte depreciación y la desaceleración económica se acentúa", sostuvo.

Para la tasa de desempleo en Chile, anticipó que ésta promediará 6,5% este año y subirá levemente a 6,6% durante 2016.

"Las autoridades han seguido avanzando en el programa de reforma estructural. La legislación aprobada a principios de este año incluyó reformas de los sistemas de educación primaria y secundaria para poner fin al lucro, el copago y las prácticas de discriminación", consignó en el documento.

Banco Central rebajó en junio pasado la proyección de crecimiento económico para este año a un rango de 2,25%-3,25% desde el 2,5-3,5 por ciento previsto en marzo. Una cifra que incluso podría descender aún más según han advertido operadores de mercado.

El gobierno de la presidenta Michelle Bachelet logró el año pasado la aprobación de una reforma tributaria que alzó los impuestos del 17% al 20%, junto con introducir cambios en el sistema impositivo de utilidades reinvertidas, lo que generó críticas de la oposición conservadora y liberal de derecha y el empresariado.

La jefa de Estado promovió la reforma para financiar una ambiciosa política educacional, que no ha prosperado.

Desde las filas del oficialismo se hace hincapié en que el crecimiento de Chile destaca en medio de un escenario de desaceleración regional y en las economías emergentes.