Washington. El motor de crecimiento de México para este año se localiza en Estados Unidos. Aún pasará tiempo antes que las reformas aprobadas aceleren el desempeño económico, reconoció el subdirector del departamento del Hemisferio Occidental, donde identifican a México, Robert Rennhack.

Durante la presentación del diagnóstico para América Latina que preparó el organismo en las Reuniones de Primavera del Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial, explicó que la tendencia de crecimiento, gracias a estos cambios estructurales, es al alza y esto mantiene las expectativas positivas para la economía.

El panorama de crecimiento para este año de 3%, según el FMI, incorpora una aceleración sobre el menor desempeño del año pasado y la expectativa de que continuará incrementando el paso hacia el próximo, cuando esperan una expansión de 3.3 por ciento.

Pero por ahora, aún se ve una demanda doméstica poco dinámica, un sector de la construcción que no termina de acelerar, y una lenta participación del consumo y la inversión.

El diagnóstico general para la economía de América Latina es de un desempeño lento, mesurado y un impacto mixto en la normalización de tasas de la Reserva Federal, cuyo impacto financiero dependerá de la fortaleza de las variables macroeconómicas, de los ahorros en reservas internacionales y de los desequilibrios financieros y fiscales.