Excelsior.com.mx La economía mexicana está sólida y bien preparada para resistir los embates de la volatilidad financiera internacional, sobre todo en 2015, cuando mejore el mercado laboral de Estados Unidos y se eleven las tasas de interés de la Reserva Federal, afirmó Alejandro Werner.

En entrevista con Excélsior, el director del Departamento para el Hemisferio Occidental del Fondo Monetario Internacional, auguró que México tendrá en los próximos meses un ciclo muy favorable de crecimiento, por lo que en 2015 podría crecer al 3,5%, pero recomendó “moderar el optimismo” (…) y “no ser imprudentes” ante los riesgos del entorno internacional.

Advirtió que la normalización de las tasas de interés puede venir de la mano de episodios de volatilidad. “Y al ser la economía mexicana y los mercados de capitales mexicanos muy abiertos, con mucha presencia de inversionistas internacionales, claramente sería imprudente descartar episodios y ventanas de volatilidad, y de ajuste en la curva de tasas, en el tipo de cambio”, enfatizó.

Reconoció que “México está en una posición cíclica muy favorable, por lo que se está viendo recuperación en América del Norte, y por otro lado está en un momento donde se han dado buenas noticias por las reformas estructurales, que en los próximos años, de manera gradual y acelerándose, tienen que irse filtrando al crecimiento económico en la medida que las reformas estructurales se vayan implementando.

“El crecimiento potencial de la economía mexicana no puede ir más allá del crecimiento registrado en las últimas décadas, el cual ha estado en alrededor de 2,2% o 2,3%. Y por lo tanto, las estimaciones que se hacen con respecto al crecimiento potencial de la economía siempre se encuentran cercanas al rango de 2,5% y 3,5% porque están condicionadas por la información que hemos visto de la economía mexicana. Considerando que ya no se tendrá la gran competencia de China en el mercado de Estados Unidos y que vienen los efectos de las reformas estructurales, un piso del crecimiento potencial estaría entre 3% y 3,5%”.

“La economía de México hoy está muy bien posicionada para verse afectada positivamente por la recuperación de Estados Unidos, por la reactivación del sector manufacturero en ese país y por la recuperación de la demanda por automóviles en Estados Unidos, y también básicamente, al ser México una plataforma manufacturera, verse beneficiada de los bajos costos del gas natural, en la medida que el país avance y concluya con las obras de infraestructura para poder ampliar el suministro de gas a estos precios bajos, en nuestra economía y luego traducir este gas barato a menor costo de la electricidad. Son temas que deberían tener un efecto en un plazo más corto y en una aceleración del crecimiento en los próximos años.”

Dijo que en octubre se sabrá si el FMI decide ajustar la proyección de crecimiento de México para este año, la cual estima actualmente en 2,4% o 2,5%, para el próximo año prevén un avance del PIB de 3,5%, lo que, comparado con la proyección oficial de 3,7% casi lo mismo, “es un error estadístico”.

Destacó que se ha hecho una serie de reformas muy importantes en México y que considera “muy importante la correcta y rápida implementación de estas reformas”.

“Los efectos de las reformas en la macroeconomía del país, dependerán mucho de la velocidad de implementación y de la generación de expectativas. Porque en la medida que se empiece a implementar de manera correcta, eso ya va afectando expectativas que van generando decisiones de inversión en otros sectores, como la de construcción, lo que va anticipando el efecto económico, aunque todavía no se implementen al 100% estas reformas”.

Fortaleza financiera

Alejandro Werner reconoció que “el proceso de normalización de las tasas de interés puede venir de la mano de episodios de volatilidad, pero dijo que “claramente México tiene instituciones financieras con niveles de capitalización muy sólidos, un banco central con muchos márgenes de acción, con un nivel de reservas internacionales muy elevado, con la línea de crédito flexible que tiene negociado con nosotros, por otro lado, la estructura de la deuda pública también es muy sólida, con una estructura de amortizaciones sana, mucha deuda de largo plazo a tasas fijas”.

“Las autoridades han venido trabajando por mucho tiempo en consolidar una estrategia de aseguramiento, que en alguna época se le llamó blindaje, con reservas internacionales elevadas, la línea de crédito flexible, una muy buena estructura de la deuda, sobre todo mucho más deuda interna que externa en la parte pública y alargamiento de plazos, sobre todo en el mercado local en la parte corporativa, entonces la economía mexicana se ve muy bien protegida, esto no exime de que haya ajustes en los precios de los activos que puedan ocasionar volatilidad, pero lo que permite es tener un cierto grado de seguridad y certeza”, recalcó.

Interrogado acerca de qué variables habría que monitorear más de cerca para no enfrentar sorpresas de volatilidad, expresó que el gobierno ha estado monitoreando y ha estado llevado a cabo una política monetaria y macroeconómica, muy prudente. La economía mexicana tiene un déficit en cuenta corriente muy bajo, comparado con otras economías emergentes, financiado principalmente con Inversión Extranjera Directa y con flujos estables, entonces en el margen, el financiamiento externo de la economía no depende de flujos volátiles.

“Hay una presencia importante de inversionistas, internacionales, en nuestros mercados que pueden generar estos movimientos, pero la economía, año con año, no depende de ellos, comparado con otras, en las cuales se ha visto que el déficit de cuenta corriente ha venido subiendo y la inversión ha venido cada año cayendo.

“En segundo lugar, la solidez del sistema bancario en términos de liquidez y de capital, la estructura de la deuda pública los niveles de reservas internacionales, en sí creo que la economía mexicana se ha venido preparando bien, para estos fenómenos y creo que los inversionistas están en una posición en la cual el inicio del proceso de normalización de la política monetaria de Estados Unidos ya no los va a tomar por sorpresa”, enfatizó.


Recomienda aprovechar negocios

Alejandro Werner recomendó a los empresarios aprovechar el entorno internacional de liquidez y bajas tasas, así como de desaceleración en Europa y otras economías de AL para continuar con el proceso de internacionalización, en un contexto benéfico para los corporativos mexicanos.

“Ya lo hemos visto con empresas yendo a Europa, a España, o América Latina e incluso en Estados Unidos, creo que esas oportunidades van a seguir y de manera prudente pueden presentar una buena oportunidad para nuestras empresas, no sólo de aprovechar las oportunidades locales, sino las que se presenten fuera”.

Asimismo recomendó seguir aprovechando la bonanza de los mercados internacionales de capitales para alargar plazos y bajar costos de sus deudas.

Recomendó a los empresarios que tienen ciertos desbalances de monedas, entre activos y pasivos, por ejemplo de empresas que se endeudaron en dólares y no generan dólares, pues tratar de cerrar esos desbalances, porque obviamente en un entorno donde puede haber volatilidad en los mercados internacionales, eso puede generar costos importantes.

“Deben seguir aprovechando la bonanza de los mercados internacionales para alargar plazos y bajar costos y yo también diría, estar muy atentos a lo que pueda pasar en el mundo, porque en este contexto en el que todavía Europa está creciendo poco y donde los grandes temas de sobreendeudamiento en el sector corporativo no se han resuelto totalmente.”

El resto de América Latina, desacelerándose y probablemente con ajustes cambiarios importantes, puede ser una oportunidad como ya la han tomado varias empresas.