El programa de subsidios a las tarifas eléctricas, al transporte público y al consumo de gas licuado propano continúa bajo la lupa de los organismos financieros internacionales. El gobierno de Honduras destina entre 1.100 y 1.200 millones de lempiras anuales para abaratar los costos de estos productos y servicios que consumen gran parte de la población, especialmente la de escasos recursos económicos.

Sin embargo, organismos como el Fondo Monetario Internacional consideran que Honduras tiene que mejorar el control sobre los subsidios otorgados para focalizarlo en aquellos sectores que los necesitan. Así lo reveló una fuente oficial, quien agregó que de ejercerse un efectivo control la partida presupuestaria asignada puede bajar de manera considerable.

La política gubernamental de subsidios ha venido siendo monitoreada por otros organismos como el Banco Mundial, quien también comparte la opinión de que gran parte de esas ayudas están llegando a personas que sí pueden pagar el costo real de los servicios y productos.

Además, los beneficios están siendo destinados a servicios como el transporte urbano con tarifas reales (rapiditos o ejecutivos), lo que contradice los programas de transferencias sociales que fueron diseñados para mantener bajos costos para la población que se encuentra bajo la línea de la pobreza.

Los subsidios

De acuerdo con un informe de la Secretaría de Finanzas, la administración central destinó 1.165,9 millones de lempiras para atender los subsidios de energía, transporte y LPG durante 2011, experimentando un aumento de 57,9 millones respecto al año previo, cuando se asignaron 1,108 millones de lempiras. Para este ejercicio fiscal se estima que esos tres subsidios pueden absorber entre 1.100 y 1.200 millones de lempiras.

El programa de energía eléctrica gratis para los abonados que consumen hasta 150 kilovatios hora al mes le significan al gobierno una erogación cercana a 900 millones de lempiras. Entre los beneficiados aparecen usuarios con capacidad de pago.

En el caso del transporte público -autobuses y taxis-, lo erogado ronda los 230 millones de lempiras, siendo destinada una gran parte de esos recursos a los denominados servicios rapiditos o ejecutivos, los que tienen una tarifa de 10 lempiras por pasaje. Respecto al subsidio al cilindro de gas licuado propano de 25 libras, el que se mantiene en 245.90 lempiras, la Secretaría de Finanzas reportó que se asignaron 161,9 millones de lempiras el año pasado, mientras que para 2012 se destinará una cantidad similar.