El Fondo Monetario Internacional (FMI) hizo hoy un llamado para realizar esfuerzos globales con el fin de apoyar a los países de bajos ingresos a combatir el cambio climático pues son estas naciones las que más sufrirán con el cambio en el clima.

"El aumento en la temperatura tiene efectos macroeconómicos desiguales y las consecuencias adversas se concentran en los países con climas relativamente cálidos, como la mayoría de los países de bajos ingresos", dijo el FMI en un capítulo analítico de su más reciente Panorama Económico Mundial.

La investigación encontró que el aumento en la temperatura reduce la producción per cápita en estos países al reducir la producción agrícola, suprimir la productividad de los trabajadores, desacelerar la inversión y dañar la salud.

De acuerdo con la investigación, un aumento de un grado centígrado en temperatura en un país con una temperatura promedio anual de 25 grados centígrados, como Bangladesh y Haití, reduciría la producción per cápita en hasta 1,5%, lo que persistiría durante al menos siete años.

Este pernicioso efecto podría afectar a cerca del 60% de la población mundial que actualmente reside en estos países, dijo el FMI. De acuerdo con su pronóstico, esta cifra podría aumentar a más de 75% de la población global para fines del siglo XXI.

Aunque los países con amortiguadores políticos como una deuda pública menor y tipos de cambio flexibles tienden a tener una pérdida menor en la producción por el cambio climático, los países de bajos ingresos aún encuentran complicado realizar las inversiones necesarias porque se requiere un gasto y recursos enormes para combatir el cambio climático.

"Las economías de mercado emergentes y avanzadas han contribuido a la mayor parte del calentamiento actual y al proyectado. Por lo tanto, ayudar a los países de bajos ingresos a enfrentar las consecuencias es un deber moral y una política económica sólida que ayuda a compensar los fracasos de los países para interiorizar el costo de las emisiones de gases de invernadero", dijo el FMI.