Tegucigalpa. Solo con disciplina fiscal se logra cumplir las exigencias del Fondo Monetario Internacional (FMI) y el gobierno de Porfirio Lobo Sosa deberá continuar esa misma tendencia.

La visita del FMI, que finalizó ayer, calificó como positivas las acciones tomadas por el gobierno para mantener la estabilidad macroeconómica, aunque los precios de los alimentos sigan por las nubes.

De acuerdo con los resultados de la evaluación, el FMI asegura que la económica hondureña continúa recuperándose y aplaude la reducción del déficit de la cuenta corriente y el cumplimiento de la inflación, de acuerdo a lo programado.

La misión confirmó que todos los criterios cuantitativos de desempeño preacordados para diciembre de 2010 se cumplieron ampliamente y que asimismo hubo avances significativos en las reformas estructurales.

Esta evaluación del FMI deberá ser aprobada por la gerencia y directorio ejecutivo a finales de abril. Después de dos semanas de estadía en el país, la misión constató que la economía de Honduras continua recuperándose y estima que el producto agregado creció en 2,8% durante 2010, mientras que la inflación anual alcanzó 6,5%.

El déficit de la cuenta corriente externa fue del orden de los 955 millones (6,2% del Producto Interno Bruto), en línea con lo previsto, y fue financiado por una fuerte entrada de capitales privados, que elevó las reservas internacionales brutas a 2.931 millones de dólares, de acuerdo con el informe presentado por los personeros del FMI.

Las autoridades confirmaron que la política fiscal de Honduras sigue dirigida a reducir el déficit del sector público a dos por ciento en el mediano plazo.

En concordancia con este objetivo, durante 2010, el déficit del sector público fue del orden de 2,9% del PIB, menor a 3,7% previsto en el programa.

Para el 2011, se acordó que el déficit del sector público sea de orden similar (3,1% del PIB).

La política monetaria seguirá orientada a mantener la inflación bajo control y proteger las reservas internacionales.

El fondo recomendó al gobierno continuar las reformas dirigidas al fortalecimiento de la situación financiera de los fondos públicos de pensiones y del Instituto Hondureño de Seguridad Social (IHSS), el mejoramiento de la eficiencia de las empresas estatales (ENEE y Hondutel), y la focalización de los programas de asistencia social.

"La misión reconoce el esfuerzo y responsabilidad en la gestión económica. El FMI seguirá apoyando el programa económico del gobierno con una asistencia financiera de hasta DEG 129.5 millones (alrededor de US$202 millones), a través de dos líneas de crédito: el Acuerdo Stand-By (SBA) y la Facilidad de Crédito Standby (SCF)".

Para el presidente del Colegio Hondureño de Economistas (CHE), Guillermo Matamoros, el gobierno debe centrarse en reactivar la economía a través de la generación de empleo.

"Es el momento de trabajar con la empresa privada para generar puestos de empleo, atraer inversiones, mejorar el tema financiero, el tema del sector agrícola. Esperamos la claridad del gobierno, ya es tiempo de comenzar a preocuparse por la reactivación económica", comentó Matamoros.

El gobierno, por su parte, se mostró satisfecho de los resultados de la evaluación. María Elena Mondragón, presidenta del Banco Central de Honduras (BCH), aseguró que "la política monetaria no cambiará, porque permitió que a pesar del alza de los combustibles y alimentos y la reducción de la oferta de alimentos lográramos una inflación dentro de los rangos programados gracias a una política monetaria prudente".