Managua. El próximo 29 de agosto una delegación del Fondo Monetario Internacional, llegará a Nicaragua para la séptima y última revisión del programa de Servicio de Crédito Ampliado (SCA), pero desde ahora, el organismo ha solicitado a este país modificar su proyección de crecimiento del PIB.

El Banco Central de Nicaragua ha estimado un crecimiento del Producto Interno Bruto de entre el 3,5% y 4% para este año basándose en la tendencia positiva que han mostrado casi todos los indicadores pero en especial, las exportaciones, generación de empleo e inversión privada.

El Índice Mensual de la Actividad Económica (IMAE) a mayo anterior fue de 7,7%, y las exportaciones superan en agosto los US$1.500 millones.

Sin embargo, el FMI está solicitando al gobierno prudencia ante los efectos que puede recibir internamente el país por la inestabilidad de la economía de Estados Unidos, el principal socio comercial de Nicaragua.

Aún así, basado en el buen desempeño de la actividad productiva, especialmente la agroexportadora, Antenor Rosales, presidente del BCN insiste en que sí se cumplirán las proyecciones. Aunque acepta que debe lograrse un acuerdo con el FMI.

El programa SCA se vence el 4 de diciembre próximo y de él depende el financiamiento que pueda recibir Nicaragua de parte de organismos como el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), debido a que al programa están atados US$40 millones de este banco en 2011.