Tegucigalpa. El FMI recomendó a Honduras que considere llevar adelante una flexibilización gradual del régimen cambiario, que esté respaldada por la consolidación fiscal, una moderación salarial y una política monetaria prudente.

Al concluir la Consulta del Artículo IV con Honduras correspondiente a 2010, el directorio ejecutivo del organismo aconsejó al país centroamericano aplicar una orientación monetaria más restrictiva. “Los directores notaron que la paridad de facto del lempira al dólar de los EE.UU. ha servido como un ancla nominal importante”, señala el informe publicado por la institución.

De acuerdo al análisis, la recesión internacional, sumada a con conflictos políticos internos, tuvieron un negativo impacto en la economía hondureña, lo que provocó un deterioro en los desequilibrios macroeconómicos, impulsado en parte por las políticas expansionistas.

Frente a ello, los directores del FMI recomendaron tomar acciones urgentes para restaurar la estabilidad macroeconómica, respaldar la recuperación de la economía y establecer las condiciones para un crecimiento sostenido de largo plazo.

Ante la mala situación fiscal, los representantes del organismo recomendaron a Honduras adoptar una estrategia que lleve a recortar los déficits del sector público y a mejorar la composición del gasto.

Para ello “habría que continuar reforzando la administración tributaria y fortalecer la gestión del gasto (entre otras cosas, mediante un control eficaz de la masa salarial del sector público y subsidios), y adoptar un marco presupuestario plurianual apoyado en una estrategia prudente de gestión de la deuda”, señala el informe.

Añade que “también son necesarias reformas exhaustivas de las empresas públicas y de los fondos públicos de pensión para mejorar su eficiencia y reducir las vulnerabilidades”.

En el ámbito financiero, los directores del FMI aprobaron los esfuerzos de las autoridades en torno a subsanar las deficiencias en su régimen de lucha contra el lavado de dinero y combate al financiamiento del terrorismo y les aconsejaron intentar cumplir con los estándares internacionales. 


Situación económica. Respecto a la evaluación de la economía hondureña, el informe señala que “a pesar de un entorno externo favorable, aumentos significativos de los flujos de inversión extranjera directa y remesas y un alivio sustancial de la deuda que contribuyeron a episodios de crecimiento vigoroso durante la última década, Honduras sigue siendo uno de los países más pobres de Centroamérica, con avances limitados en las condiciones propicias para un crecimiento sostenido en el largo plazo”.

Después que en 2009 el PIB cayó alrededor de 2% en términos reales, para este año se prevé una recuperación gradual de la actividad económica.

El repunte de la inversión extranjera directa (principalmente en los sectores de la maquila y las telecomunicaciones) y de la agricultura, podría generar un crecimiento del PIB este año de 2,8%, en tanto que se estima que la inflación aumente cerca de 6%, principalmente como consecuencia del alza de los precios internacionales del petróleo y de los ajustes de las tarifas de los servicios públicos nacionales.