Lima. El FMI reiteró que el Perú crecerá 3,7% este año con la aplicación de una política fiscal contracíclica, aunque advirtió que persisten los riesgos a la baja por la investigación del caso Odebrecht.

Recordó que la economía del Perú creció a un ritmo más lento en el 2017 (2,5%), debido al impacto adverso de El Niño y las secuelas de la investigación de corrupción de Odebrecht, que contrarrestaron los efectos de una fuerte expansión de las exportaciones.

Las condiciones meteorológicas también afectaron los precios de los alimentos, causando una escalada de la inflación a comienzos de 2017, según el documento "Perspectivas Económicas Regionales: Aprovechar el ímpetu" de mayo del 2018.

Sin embargo, el crecimiento más débil y una apreciación del sol llevaron a la inflación a cerrar el año en 1,4%, el nivel más bajo desde 2009.

En este contexto, el banco central ha recortado la tasa de política monetaria en seis ocasiones desde mayo, y también ha reducido el encaje legal.

El gobierno peruano ha respondido con una política fiscal contracíclica, incrementando las metas de déficit de 2017–19 para financiar proyectos de reconstrucción y rehabilitación.

Mientras tanto, el gobierno ha respondido con una política fiscal contracíclica, incrementando las metas de déficit de 2017–19 para financiar proyectos de reconstrucción y rehabilitación, con una consolidación posterior para alinear el déficit con la regla fiscal.

“Con estas medidas se espera ayudar a que el crecimiento económico repunte a alrededor de 3,7% en el 2018, pero persisten los riesgos a la baja relacionados con la investigación del caso Odebrecht”, anotó el FMI.

A mediano plazo, la atención de las autoridades sigue centrada en implementar reformas estructurales para mejorar la eficiencia del sistema tributario, ampliar la inclusión económica y financiera y cerrar la brecha de infraestructura, añadió. 

El FMI recordó también que, según su informe publicado en abril pasado, el PBI del Perú crecería 4% en el 2019.