Washington, EFE. El Fondo Monetario Internacional reiteró su respaldo a la actual directora gerente del organismo, Christine Lagarde, tras la decisión de los jueces franceses de no imputarla y declararla "testigo asistido" en un caso de malversación cuando era ministra de Finanzas.

"El Directorio Ejecutivo ha sido informado sobre el resultado de las recientes audiencias ante el Tribunal de Justicia de la República en París, y ha reafirmado su respaldo en la capacidad de la directora gerente para llevar a cabo sus funciones", indicó el FMI en una escueta nota de prensa.

En el comunicado, el primero emitido por el organismo internacional tras la decisión de los jueces a finales de la pasada semana, el Fondo reitera su confianza en Lagarde y evita pronunciarse sobre el juicio en marcha.

Tras dos días de declaraciones, a Lagarde se le adjudicó la consideración de "testigo asistido", una figura legal que le exime de la imputación por los delitos de malversación y complicidad en falsificación.

Los magistrados investigan su gestión en su anterior puesto de ministra de Finanzas, que desempeñó entre 2007 y 2011, en relación con la indemnización a un empresario francés de 403 millones de euros (unos 520 millones de dólares), pagados por el Estado francés en aplicación de un arbitraje privado seleccionado por Lagarde.

La máxima responsable del organismo multilateral tuvo que explicar ante tres magistrados por qué en 2007 decidió que un tribunal arbitral privado resolviera el contencioso que desde hacía una docena de años enfrentaba al Estado francés con el empresario Bernard Tapie, expropietario de la firma deportiva Adidas.

"Mi condición de testigo asistido no es una sorpresa para mí porque siempre he actuado con arreglo a la ley y a los intereses del Estado", declaró Lagarde a la salida del tribunal parisino.

El caso arrojaba nuevas sombras sobre el FMI, tras la dimisión de Dominique Strauss-Kahn, a quien Lagarde sustituyó en 2011, después de ser imputado en Estados Unidos por un caso de supuesto intento de violación en un hotel de Nueva York, acusación que luego fue retirada.