Bogotá. El ministerio de Hacienda y el Banco de la República informaron que el Directorio Ejecutivo del Fondo Monetario Internacional (FMI) aprobó formalmente la solicitud de Colombia de una línea de Crédito Flexible (LCF), por dos años, por un monto aproximado de US$6.100 millones (DEG 3.900 millones, o 500% de la cuota de Colombia en el FMI).

Si bien las perspectivas de la economía mundial y de la colombiana son favorables para 2011, existen elementos de incertidumbre, dice el comunicado de prensa.

El retiro de los programas de estimulo fiscal y monetario en economías desarrolladas, la fragilidad del sistema financiero en algunos países, las dificultades fiscales y de financiamiento del sector público que enfrentan algunos gobiernos y acontecimientos políticos en varias partes del mundo podrían afectar las condiciones externas de la economía colombiana.

La LCF fue creada por el FMI para apoyar a países que se caracterizan por tener un sólido marco institucional de política económica, por contar con fundamentos económicos fuertes y por tener un historial de políticas correctivas oportunas, con el compromiso de continuar registrando este comportamiento en el futuro.

El acceso a los recursos de la LCF no está sujeto a ninguna condicionalidad por parte del FMI y la línea podrá ser usada de manera contingente.

Considerando su carácter precautorio, las autoridades no tienen intención de utilizarla, a menos que las condiciones externas así lo requieran.