El Fondo Monetario Internacional afirmó que si bien el sistema financiero mexicano mostró resistencia frente a la crisis mundial, las autoridades deben estar atentas al riesgo de contagio de los
shocks globales.

La entidad señaló que si bien el país latinoamericano fue golpeado fuertemente por la crisis, en términos generales reaccionó positivamente y los efectos de contagio fueron limitados, señaló Milenio.

Para el FMI, México debe aprovechar la recuperación para consolidar los logros que ha tenido recientemente en el alcance de la supervisión del sector financiero. En este sentido, aconsejó que se establezca un mandato fijo para el presidente de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV) y se ajuste la composición de su directorio.

El FMI puntualizó que “la fortaleza de las reservas de capital ha hecho posible que las autoridades se fijaran como meta completar la adopción de los nuevos requisitos de capital de Basilea III en 2012, mucho antes que otros países”, subrayó.

Entre los principales desafíos del país, la institución nombró el alto nivel de concentración y conglomeración en el sistema financiero de México, así como de propiedad extranjera.

Informe del Banxico. En tanto, la Junta de Gobierno del Banco de México (Banxico) señaló que el balance de riesgos para el crecimiento económico de México ha mejorado, especialmente porque la economía estadounidense ha mostrado datos positivos en sectores como la producción industrial, lo que influye en forma importante en la economía del país.

Tras la decisión monetaria anunciada el 16 de marzo, la mayoría de sus miembros consideró que la actividad económica mexicana continúa expandiéndose, pero coincidieron en advertir que el ritmo de crecimiento se ha moderado, señaló El Economista.

Para la mayoría de los integrantes de la Junta, el menos dinamismo responde principalmente a la desaceleración de las exportaciones de EE.UU.

Para la mayor parte de los miembros de la Junta de Gobierno del Banxico, las expectativas para el crecimiento mundial han presentado una mejoría.

Asimismo, opinaron que la probabilidad de un evento catastrófico en Europa ha disminuido, aunque persiste la fragilidad.